
September 18, 1998
Hispanic Radio Network/La Red Hispana
LA COLUMNA VERTEBRAL
El Soporte Informativo Para Millones de Hispanos
Por Javier Sierra
A los hispanos nos gusta representar a nuestra comunidad como el ejemplo de la unidad familiar. Para nosotros la familia es el núcleo básico del cual surgen el amor, la protección, la solidaridad. Pero esta hermosa manzana de reluciente piel roja tiene un gusano que está pudriendo su corazón. El gusano se llama abuso doméstico, una tortura que cientos de miles de mujeres y niños sufren cada día en silencio.
Tanto víctimas como victimarios niegan la existencia de tal vergüenza nacional. Pero el Servicio de Información y Referimiento de la Red Hispana recibe decenas de llamadas diarias que prueban lo contrario. A continuación les ofrezco unos cuantos ejemplos que le encogen a uno el alma.
Después de sufrir abusos de todo tipo durante años, una madre con un hijo pequeño finalmente reunió fuerzas y valentía para echar de su casa al cobarde de su marido. Pero éste regresaba a menudo para lanzar insultos y amenazas, los cuales crecían en intensidad al verse ignorado por ella. Con enorme coraje y amor por su hijo, logró resistir la campaña de terror. Hasta que el marido, un ciudadano norteamericano, recurrió a la más cobarde de las estratagemasun mal día acudió a la "Migra", denunció a su esposa como "ilegal" y logró detener el procesamiento de su visado de residencia. Desde entonces, ella vive aterrada de que le arranquen a su hijo y la deporten a su país.
En todas las llamadas, el denominador común es la voz de mujer empapada de miedo. Como la voz de otra madre que nos llamó en busca de ayuda después de que su marido un drogadicto la hubiera amenazado de muerte. Entre susurros y venciendo al terror, nos describió las profundas heridas causadas por años de abuso.
Pero hay ocasiones en que las llamadas son de mujeres de voz jadeante que aprovechan la ausencia del marido o novio para, en un intento desesperado, llamarnos y conseguir ayuda. No es raro que mientras nuestros trabajadores sociales tratan de referir a estas mujeres a centros de ayuda o incluso a la policía, en el auricular suena un "clic" y nunca más oímos de ellas.
Pero el silencio es ensordecedor y no sólo en nuestra comunidad sino en todo el país. En EEUU una mujer sufre palizas cada 15 segundos. La violencia doméstica es la principal causa de lesiones en mujeres entre las edades de 15 y 44 años, más que los accidentes de auto, los robos y las violaciones combinados.
El abuso doméstico se ceba en las más débiles. Según un estudio realizado entre madres pobres en Worcester, Mass., el 83% de ellas han sido víctimas de abuso físico o sexual. El 42% sufrió abuso sexual antes de cumplir los 12 años. Y como adultas, un asombroso 79% ha sido víctima de palizas a manos de sus compañeros.
Cientos de miles de mujeres se hallan en un callejón sin salida. Las que optan por abandonar a quien las abusa tienen un 75% más de posibilidades de ser asesinadas por él. Y para remate, la sociedad trata muchas veces mejor a los animales domésticos que a estas mujeres. ¿No me creen? En EEUU hay más refugios para perros y gatos que para víctimas de abuso doméstico.
Este es un monstruo que se alimenta a sí mismo. En el 87% de los casos, los niños son testigos del abuso. Años de convivencia con la violencia resultan en jóvenes y adultos tremendamente expuestos al abuso de las drogas y el alcohol, al crimen, al miedo y al suicidio. Fíjense en esta asombrosa estadística: El 63% de los jóvenes entre 11 y 20 años de edad que están cumpliendo sentencia por homicidio, han asesinado a quien abusó a su madre.
¿Cómo acabar con esta lacra social? El paso fundamental es que la víctima rompa el silencio y busque ayuda. Para las latinas esto es especialmente difícil. No sólo el terror las tiene amordazadas. También influyen las barreras culturales y de idioma. En la inmensa mayoría de los casos no saben a dónde acudir.
Para todas aquellas mujeres que sienten cómo el gusano del abuso doméstico les está pudriendo la vida, les ofrezco un rayo de esperanza. Llamen al Servicio de Información y Referimiento de la Red Hispana. Nuestros especialistas han ayudado completamente gratis a decenas de latinas a acabar con su tormento. Si usted es una víctima o conoce a alguna víctima del abuso doméstico, llámenos gratis al 1-888-SU-RADIO, es decir, 1-888-898-2346.