
September 15, 2000
Poets' Corner
1898
- La guerra fue corta -diez días-
- y nosotros, los espías
- cien años más tarde
- y yo, el cobarde,
- miramos las películas de historia,
- evidencia de la triste memoria
- de cómodos asientos
- en frescos vientos
- donde no queremos
- donde no podemos
- sentir el calor de la selva salvaje
- ni saber la emoción del mensaje
- ni oler el cadáver del muerto podrido
- ni oir el grito doloroso del herido
- ni ver la realidad de lo que vemos.
- En la pantalla los movimientos espasmódicos
- de los soldados son cómicos y se parecen
- a los actores del cine antiguo,
- y no puedo admitir
- que son verdaderos militares
- que son guerilleros revolucionarios
- que son seres humanos
- porque si lo admito,
- tendré que sentir la realidad
- como la siento frente a "Guernica"
- la realidad de la sal y el sudor
- la realidad de la sangre y el olor
- la realidad de la valentía y el temor
- la realidad de la muerte y el dolor.
- No acepto estas tragedias:
- el hueso blanco saliendo de la piel
- como el relámpago enojado de la nube negra,
- el ojo colgado al fin de la sutileza
- como un juguete atado al dedo de niño,
- la erupción del líquido rojo de las venas
- como la espuma de champaña.
- Estas imágenes me asaltan con barbaridad
- pero no las acepto, no las permito
- entrar en mi conciencia
- porque temo la pérdida inútil
- de cualquier persona
- de cualquier alma
- de cualquier espíritu.
- Y me dí cuenta de que
- aunque perdió España la guerra
- su cultura ha conquistado
- sobre los últimos cien años
- una gran parte de las Américas
- con su red de influencias
- con su arquitectura y con su etiqueta
- con su literatura y con su lenguaje
- con su religión y con su música
- con su sangre y con su valentía.
-
- Fue, últimamente, una victoria
- asombrosa e inesperada
- que nadie podía ver
- hace cien años.
C.F. Kelly
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