
September 11, 1998
Hispanic Radio Network/La Red Hispana
LA COLUMNA VERTEBRAL
El Soporte Informativo Para Millones de Hispanos
Por José Pertierra
Si hubiera un campeonato del mundo de caraduras, les ofrezco un candidato al triunfo. Lo que les voy a contar es difícil de creer; parece sacado de una película de Cantinflas, pero es tan verdadero como pasmoso. El protagonista de esta fábula de la vida real se llama Bob Dornan, un ex representante federal por el Condado de Orange, en California, y uno de los peores perdedores de la historia política de EEUU.
Las historias se asimilan mejor cuando se empiezan desde el principio, y ésta, de puro descaro, es mejor contarla de a poquitos para no caerse de espaldas. En 1996, el Condado de Orange uno de los bastiones conservadores más sólidos del país fué escenario de una de las mayores sorpresas electorales de la década. Una latina desconocida irrumpió en la arena electoral y, como en la fábula de la liebre y la tortuga, dejó con la miel en los labios a Dornan, el ganador de innumerables batallas electorales y prácticamente representante vitalicio del 46º Distrito Electoral del país. Dornan parecía de nuevo el ganador de la contienda. Pero después de contarse las boletas enviadas por correo, la demócrata Loretta Sánchez se hizo con el liderato y ganó la elección por el escasísimo margen de 984 votos.
Dornan, un ultraconservador conocido por sus descargas dialécticas contra sus opositores políticos no en vano su apodo es B-1, el bombardeo sigiloso estalló frente a la opinión pública, rechazó su derrota y acusó a su oponente de fraude electoral. Esto se tradujo en una batalla legal y en una investigación realizada por la Cámara de Representantes que se extendió durante casi dos años. Dornan defendió a capa y espada que la victoria de Sánchez se debió a los votos fraudulentos de indocumentados. En una ocasión llegó a decir que "miles de ilegales participaron en la votación".
Las fantasías, el mal perder y la caza de brujas de Dornan nos han costado a todos los contribuyentes más de dos millones de dólares. Al mismo Dornan le costó cara su terquedad. Cuando la comisión investigadora del Congreso finalmente dictaminó que sí hubo fraude, pero que no influyó el resultado y confirmó la victoria de Sánchez, Dornan había perdido casi un millón de dólares en esta absurda batalla. Su fondo electoral quedó reducido a $4,600 mientras que el de Sánchez superaba el millón de dólares. Además, desde hace meses, las encuestas de opinión han dado a Sánchez hasta 20 puntos de ventaja para la votación de noviembre. Dornan parecía impotente para satisfacer su hambre de revancha y destronar a su oponente, hasta que finalmente se sacó el último as de manga.
En una decisión que despertó la ira de la bancada demócrata la mayoría republicana de la Cámara decidió el mes pasado reembolsar a Dornan el 68% de sus gastos legales, $320.000. La decisión se tomó por la noche y sin consultar con ninguno de los miembros demócratas de la comisión investigadora.
"Este pago de los representantes republicanos", dijo Sánchez, "es un abuso partidista del dinero del contribuyente para usos electorales, algo por lo que todo el mundo debería estar indignado".
Sánchez también recibió una compensación por sus gastos legales, el 60% ó $250,000. Pero debido a tecnicismos electorales y a diferencia de Dornan, no podrá usar ni un centavo de ese dinero para su campaña electoral. En un sondeo realizado por el diario Orange County Register, el 78% de los escuestados dijo estar en contra de la arbitraria decisión del Congreso.
Efectivamente el fallo es una invitación abierta a que cualquier político de mal perder haga pagar al contribuyente por sus berrinches electorales. Y lo que es más grave: la persistencia de Dornan y la complicidad de sus ex colegas han obstaculizado enormemente los esfuerzos de Sánchez por satisfacer las expectativas de los votantes del Condado de Orange, quienes legítimamente la eligieron como su representante.
Pero a la desfachatez de Dornan bien podría salirle el tiro por la culata. Sus continuos ataques y sus tácticas de perro sabueso han convertido a Sánchez en la víctima de este drama ante los ojos de los votantes. Y la representante ha sabido convertir este acoso en su mejor aliado. Hasta el momento sólo el Presidente de la Cámara, Newt Gingrich, y el líder de la minoría, Dick Gephardt, la aventajan en la recaudación de fondos electorales. Al fin de cuentas, Dornan tiene la cara más dura, pero Sánchez la bolsa más llena. Ya veremos cuál de los dos logra la victoria en noviembre.
Si como a cientos de miles de hispanos, ejemplos como éste le causan indignación, no se cruce de brazos. Hágase ciudadano, inscríbase para votar y participe. La Red Hispana le puede ayudar. Llámenos al 1-888-SU-RADIO, es decir, 1-888-787-2346. Es gratis.