September 2, 2005

LA COLUMNA VERTEBRAL
El Soporte Informativo Para Millones de Hispanos
Por Luisa Fernanda Montero

Alcohol y gasolina: una mezcla explosiva

Las estadísticas, suelen dar una idea clara de lo que pasa, pero no la dan completa, porque no pueden cuantificar el sufrimiento.

La tristeza y el desamparo que sufren quienes han perdido un familiar o un ser querido en un accidente de tránsito ocasionado por el alcohol, no han sido numéricamente establecidas.

De acuerdo con el Departamento de Transporte las muertes relacionadas con el consumo de alcohol en Estados Unidos, bajaron en un 2,4 por ciento; pasando de 17.105 en el 2003 a 16.694 en el 2004.

En total, cerca de 42.636 personas murieron en las carreteras del país el año pasado, 248 personas menos que en el 2003, lo que no deja de ser una “buena noticia”, sin embargo, la realidad es que nadie debería estar en las listas de muertes por accidentes relacionados con el exceso de alcohol y que las miles de familias que perdieron a uno de los suyos, jamás volverán a ser las mismas.

Conducir en estado de ebriedad es un crímen y no será tolerado; ese es el mensaje de las autoridades, que día a día arrestan cientos de conductores con altos niveles de alcohol en la sangre; sólo en el 2003, según el Departamento Federal de Investigaciones, más de 1.4 millones de personas fueron arrestadas en Estados Unidos por esa causa.

Hay más estadísticas; como las compiladas por la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras NHTSA (por sus siglas en inglés) que señalan que en el año 2003 más de 13,000 personas perdieron la vida en las carreteras del país en accidentes automovilísticos ocasionados por personas que conducían bajo la influencia del alcohol.

Por ello y con el firme propósito de combatir a los conductores ebrios y evitar el peligro que representan, la policía trabajará tiempo extra durante el fin de semana que coincide con la celebración del Día del Trabajo o “Labor Day”.

La recomendación de las autoridades para las personas que planeen tomar alcohol es que sean responsables y designen a un conductor que se mantenga sobrio.

Quien decida conducir en estado de embriaguéz o con un nivel de alcohol en la sangre igual o superior a 0.08 gramos por decilitro, durante la próxima temporada festiva, tiene altas posibilidades de ser arrestado ya que se instalarán miles de puntos de revisión y cientos de patrullas y oficiales encubiertos estarán vigilando a los conductores.

Los datos de NHTSA también muestran que los conductores de motocicletas tienen la incidencia más alta de choques fatales relacionados con el consumo del alcohol, para ser concisos: casi la mitad, un 44 por ciento de los 1,501 conductores de motocicletas que perdieron la vida en un accidente de tránsito durante el 2003 estaban ebrios.

El riesgo de sufrir un accidente aumenta exponencialmente a medida que crece la concentración de alcohol en la sangre; es decir que con 0.5 gramos de alcohol por litro de sangre, el riesgo de accidente se duplica, con 0.8 aumenta 4 veces y con 1.6 gramos de alcohol por litro de sangre, el riesgo es 16 veces mayor.

Así que no sobran las prevenciones, y si valora su seguridad y la de los suyos, no se arriesgue, lo mejor que puede ocurrirle es que lo detengan, pase una buena temporada tras las rejas y pierda su licencia de conducir.

Si se pasa de tragos utilice el transporte público, tome un taxi o pida a un amigo sobrio que lo lleve a casa, en caso de no tener ninguna de esas opciones, es preferible que pase la noche en el lugar donde se embriagó.

Antes de ingerir el primer trago, es bueno que recuerde que el alcohol afecta al organismo perturbando muchas de sus facultades físicas y psicológicas; aumentando la fatiga y disminuyendo los reflejos y la capacidad de reacción.

Estudios científicos han demostrado que el alcohol agrava la severidad inicial del coma y aumenta el riesgo de sufrir traumatismos craneoencefálicos en caso de accidente.

Además la presencia del alcohol en la sangre hace más difícil detener una hemorragia.

Un conductor que ha consumido alcohol tiene serias dificultades para circular en línea recta; tiende a adelantar a los otros vehículos peligrosamente, conduce a una velocidad excesiva o injustificadamente reducida y generalmente yerra en las curvas.

El alcohol produce alteraciones psicomotoras; modifica en el sentido del equilibrio, disminuye la agudeza visual e impide hacer una valoración correcta de la distancia y lo que es peor, deja miles de huérfanos, viudas y madres inconsolables cuando se mezcla con gasolina.

El mensaje es simple: “¡Si bebes y manejas, pierdes!”, como precisa la campaña del Departamento de Transporte, que pretende disminuir los altos índices de accidentalidad ocasionados por el consumo inoportuno del alcohol.

Está demostrado que los accidentes de tráfico, inexistentes como problema de salud a principios del siglo pasado, constituyen hoy una de las principales causas de muerte e invalidéz en el mundo.

Para más información sobre éste articulo o referidos a servicios en su comunidad llame a La Línea de Ayuda de La Red Hispana al 1-800-473-3003.

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