September 17, 1999


Hispanic Radio Network/La Red Hispana
LA COLUMNA VERTEBRAL
El Soporte Informativo Para Millones de Hispanos
Por Javier Sierra

Mi Granito de Arena Contra la Explosión Demográfica

Imagínense que nuestro mundo es la copa inferior de un reloj de arena, y la humanidad todos esos granitos que van cayendo con el paso inexorable del tiempo. Durante milenios, el crecimiento fué moderado o incluso imperceptible. Los científicos creen que el ser humano tardó unos 2,5 millones de años en alcanzar los mil millones de habitantes. Eso ocurrió en 1820. Desde entonces, en poco menos de 200 años, la población humana se ha multiplicado por seis. Durante este período, la humanidad ha encontrado alguna manera de darle la vuelta al reloj de arena, trasladándose a lugares deshabitados o menos habitados a través de migraciones masivas, eliminando bosques y cambiando radicalmente el entorno natural.

Pero con más de 6,000 millones de personas en la Tierra, ya se están acabando los rincones habitables del planeta. Estamos llegando al momento en el que al reloj de arena ya no le quedarán más vueltas que dar. Según las Naciones Unidas, para el 2050, ya habremos sobre-pasado los 9,000 millones de seres humanos. Cada año la población mundial aumenta en casi 120 millones de habitantes; es como añadir un México a la humanidad anualmente.

La devastación ambiental, los terribles conflictos que contrae el hacinamiento humano y la eventual desaparición de la civilización humana como la conocemos hoy en día, hacen inevitable la necesidad de detener la implacable caída de granitos de arena, de este tormento de gota a gota sobre el futuro de la humanidad. Pero aunque el futuro es muy incierto, algunos lo calificarían de desastroso, los esfuerzos por contener la explosión demográfica poco a poco están teniendo un impacto positivo.

Para que exista este crecimiento poblacional, una pareja tiene que tener al menos dos hijos para sustituirles una vez que fallezcan y al menos otro más. Según los demógrafos, la tasa de natalidad de crecimiento cero es del 2,1. Pues bien, en 1970, sólo 19 países —casi todos de Europa Occidental y Norteamérica— tenían una tasa de natalidad del 2,1. Para 1995, ya había 51 naciones con crecimiento poblacional nulo, no sólo países avanzados o industrializados, sino también de regiones en desarrollo como Asia, el Caribe y Europa Oriental. Las proyecciones para el año 2015 son que 88 de los más de 180 países del mundo tendrán una tasa inferior al crítico 2,1.

Esto, por supuesto, está creando un desequilibrio en la población mundial. En las naciones avanzadas, las bajas tasas de natalidad se están convirtiendo en bombas de tiempo. Italia —el país de menor tasa de fertilidad del mundo con un raquítico 1,2 seguida de España y Alemania con 1,3— enfrenta un gradual envejecimiento de su población y la consiguiente escases de trabajadores. El problema es endémico en Europa Occidental y Japón. Irlanda era la excepción, pero de su tasa de 3,55 en 1975, descendió en 20 años, 1,87.

Mientras los países avanzados envejecen vertiginosamente, el Tercer Mundo sigue creciendo alarmantemente a pesar de los avances. En los próximos años, la India superará a China y será el país más poblado del planeta. Sus vecinos Pakistán y Bangladesh le seguirán de cerca.

Pero este desequilibrio ofrece una alternativa obvia. Los países avanzados, especialmente los europeos, tendrán que resignarse y abrir sus puertas al exceso de mano de obra del Tercer Mundo para evitar que sus sociedades colapsen por falta de trabajadores. Esta opción es una válvula de escape vital para reducir la presión social de países que no pueden proveer las necesidades más básicas para su población, países que enfrentan continuamente la amenaza de conflictos y guerras. Al mismo tiempo ofrece más tiempo para que estas sociedades prosperen y así eliminen la necesidad de familias numerosas.

Estados Unidos es quizá el mejor ejemplo de este balance poblacional. El progresivo envejecimiento de la población autóctona se compensa con un continuo flujo de inmigrantes, en su inmensa mayoría jóvenes dispuestos a trabajar "en lo que sea".

Estas sociedades avanzadas, sin embargo, no esperan a los refugiados de la explosión demográfica con los brazos abiertos. Buena prueba de ello es la intensa oleada anti-inmigrante que este país ha vivido los últimos cuatro años. Pero la opción es clara: la humanidad puede sobrevivir junta o perecer separada. Mientras tanto los granitos de arena caen sin cesar.

¿Es usted un refugiado de la explosión demográfica? ¿Necesitan ayuda para planificar el crecimiento de su familia? La Red Hispana puede ayudarlo. Llame gratis al 1-888-787-2346, es decir, 1-888-SU RADIO.

Return to Frontpage