September 17, 1999


E.U.: el Peso de la Hispanidad

CRONICA DE UN PRECEDENTE HISTORICO

Por Jesus Hernandez Cuellar

Cuando Javier Moreno conduce su auto por el bulevar Florence, en el sudeste de Los Angeles, y ve a tantos hispanos en la calle, teme que la mayoría anglo-sajona se asuste y pretenda "sacarnos de aquí".

"Yo digo que un día los gringos se van a asustar con tanto latino aquí y van a querer que nos regresemos", comenta Moreno, mexicano de 64 años, mientras pone combustible a su Chevrolet en una gasolinera de la ciudad de Bell, California.

Olas humanas se desplazan continuamente de un lugar a otro en busca de una calidad de vida mejor. Generalmente esto ocurre con personas de países en vías de desarrollo que viajan, legal o ilegalmente, a naciones industrializadas. El mundo, desafortunadamente, se deshace en guerras, pobreza, corrupción política y violaciones de los derechos humanos.

Sin embargo, ningún conglomerado de emigrantes y sus descendientes, excepto uno, ha logrado colocar a su país adoptivo en espacios históricos por su número extraordinario y su capacidad económica. Ese es el caso de Estados Unidos y su comunidad latina, la cual ha convertido a la Unión Americana en el quinto país de habla española, después de México, España, Colombia y Argentina. Esa comunidad, por sí misma, es también la economía número 11 de todo el planeta.

Los cálculos poblacionales más recientes de la Oficina del Censo de Estados Unidos y otras instituciones, revelan que en este país viven 31 millones de hispanos o latinos, con un poder adquisitivo de alrededor de 350 mil millones de dólares.

La propia oficina cree que a finales del año 2000 vivirán en territorio estadounidense 39 millones de hispanos, mientras que para el 2020 habrá 52 millones de personas de ese grupo étnico y 97 millones para el 2050.

Sorprendido al conocer estos datos, Manuel González, mexicano de 49 años y propietario de un mercado de productos latinos en Huntington Park, California, expresa: "es bueno que esto se sepa, sobre todo por aquéllos que siempre quieren apachurrarnos..., y eso que no somos suficientemente unidos, como los chinos, por ejemplo".

"¿Cuánto podríamos hacer si fuésemos más unidos?", se pregunta González, quien nació en Jalisco, México, y ha residido en Estados Unidos durante los últimos 35 años.

La ciudad norteamericana de Los Angeles es la segunda de todo el mundo con mayor número de mexicanos, después de la Ciudad de México. No por gusto se dice que el cargo de Cónsul General de México en el área angelina es el más importante del servicio diplomático mexicano después del de Embajador en Washington, inclusive más importante que el de los embajadores de ese país en el resto del mundo.

Nueva York, por su parte, tiene casi la misma cantidad de habitantes puertorriqueños que la capital de Puerto Rico, San Juan, y Miami compite con Santiago de Cuba, la segunda ciudad cubana, en cuanto a número de personas de esa nacionalidad.

Muchos son los países centroamericanos cuya segunda ciudad no está en su territorio, sino en suelo estadounidense. La de mayor número de salvadoreños, después de San Salvador, es tembién Los Angeles. Así lo es, además, para otras naciones de esa región.

"Hoy, aspectos de la cultura latina, como la comida y la música, se han integrado completamente a la cultura estadounidense a través de todo el país", señala Arturo Vargas, director ejecutivo de la Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Electos y Designados (NALEO).

"En un nivel más sustancial, sin embargo, los latinos también han contribuido poderosamente a la protección de nuestros intereses nacionales: los latinos son el grupo militar más condecorado, y han dado un liderezgo visionario a nuestra nación", agrega Vargas.

En efecto, las dos guerras mundiales, las de Corea, Vietnam y el golfo Pérsico, produjeron números significativos de medallas para los soldados latinos del Ejército de Estados Unidos, y en este mismo momento muchos líderes de apellido hispano toman parte en decisiones trascendentes de este país. Bill Richardson, de origen mexicano, es el actual secretario de Energía de E.U. El general Erneido Oliva, nacido en Cuba, fue jefe de la Reserva Militar de las fuerzas armadas norteamericanas. La Dra. Antonia Novello, nacida en Puerto Rico, fue cirujana general de Estados Unidos, un cargo que promueve importantes campañas de salud pública. María Echeveste, encargada de la oficina de Enlace Público de la Casa Blanca, y Aida Alvarez, directora de la Administración de Pequeños Negocios (SBA), son de origen mexicano y puertorriqueño, respectivamente.

Pero muchos no entienden la dedicación de los hispanos a las responsabilidades que han adquirido en el servicio a la nación, en la esfera empresarial, en las ciencias, el arte y la cultura.

El Consumo y los Negocios

Poco a poco el hispano se hizo también un gran consumidor. Sólo en el área de Los Angeles, el mayor mercado de ese grupo en toda la nación, el poder adquisitivo latino llegó a 65 mil millones de dólares en 1995 y se espera que sea de 89,900 millones en el año 2000.

En cuidados de salud, los hispanos de Los Angeles invirtieron en 1994 alrededor 7,200 millones de dólares, mientras que en alimentos consumieron 7 mil millones y en transporte gastaron 6,600 millones, según la firma de sondeos de mercado DRI/McGraw Hill.

Vargas comparte el punto de vista de que el mundo corporativo de Estados Unidos "ve el valor de los latinos como un grupo consumidor", sin embargo, las inversiones de esas grandes compañías "en esta comunidad son todavía muy poco visibles".

Por otra parte, el fortalecimiento de los hispanos como consumidores creó la necesidad de ofrecer los productos y servicios más apetecidos por este formidable mercado. Y de ahí surgió un espectro empresarial latino impresionante.

Cifras del censo divulgadas por el Consejo Nacional de la Raza revelan que en 1992 había en Estados Unidos 862,605 compañías propiedad de latinos, que facturaron ese año 76,800 millones de dólares.

En alimentos latinos, desde 1936, la empresa Goya Foods, de Secaucus, New Jersey, marcó una pauta. En 1998 facturó 653 millones de dólares y actualmente distribuye sus productos de costa a costa. Es la más importante en ese renglón.

Obviamente, muchas de esas empresas latinas hicieron hace mucho el llamado "crossover", y no sólo sirven a los latinos sino a la sociedad en general.

MasTec, la firma identificada por la revista Hispanic Business como la de mayores ingresos en su lista anual de 500 empresas, facturó más mil millones de dólares en 1998 en su actividad de construir infraestructuras de telecomunicaciones, con 8,800 empleados. Tiene su sede en Miami, Florida.

"MasTec es el prototipo de compañía del futuro: una compañía en la que un grupo diverso de personas, que reflejan el rostro de este país, se unen, trabajan en favor de una meta común y tienen éxito", comentó Jorge Mas Santos, presidente de la empresa.

La de mayores ingresos en el área de Los Angeles, IFS Financial Corp., facturó en 1998 305 millones de dólares concediendo préstamos hipotecarios, según Hispanic Business.

La Información

Los latinos de Estados Unidos necesitaron también informarse de lo que ocurría a su alrededor y en sus países de origen. Sus temas eran, y aún son, poco tratados por los medios tradicionales de comunicación en inglés.

En 1926 nació en Los Angeles el diario La Opinión. Hoy, con una circulación que supera los 100 mil ejemplares cada día, es el miembro más antiguo de una familia de más de 500 publicaciones latinas que se editan establemente en Estados Unidos. Sólo los 120 periódicos que integran la Asociación Nacional de Publicaciones Hispanas tienen una circulación total de 7.5 millones de ejemplares.

Los grandes diarios norteamericanos se han aventurado también a publicar periódicos en español. Uno de los ejemplos más consistentes es el de El Nuevo Herald, editado por The Miami Herald, cuya circulación es de unos 120 mil ejemplares por día en Miami, Florida.

Otras publicaciones, la mayoría semanarios, luchan por imponerse en un mercado de lectura cada vez más competitivo, pero también cada día más amplio.

No pocas publicaciones para hispanos se editan en inglés, entre ellas Hispanic, Latina Style, Hispanic Business y Latin Beat.

La televisión es, sin embargo, la fuente de infor-mación de mayor alcance para los latinos. Hace 30 años apenas había un canal en español en cada una de las cuatro o cinco ciudades más importantes de este país. Hoy existen dos cadenas nacionales, Univisión y Telemundo, que difunden su programación de costa a costa. Ambas operan decenas de canales locales y retrasmisoras. También está la cadena Galavisión, que se ve por cable.

A ellos va la mayor parte de los gastos de publicidad de las grandes corporaciones norteamericanas, como McDonalds, K-Mart, Sears, Ford, Taco Bell, Toyota y otras, que compiten por el dólar hispano. El total de las inversiones en publicidad para llegar al mercado latino fue de mil 700 millones de dólares en 1998, un aumento del 21% con respecto al año anterior.

El Mundo del Espectáculo

Los rostros hispanos en el mundo del espectáculo y las películas de Hollywood son hoy día, aunque insuficientes en número, algo común. Ha sido un largo proceso que comenzó tal vez en la década de los 40 cuando el joven Antonio Quiñones, de Chihuahua, México, se convirtió en una figura popular de la meca del cine, en parte sustancial de los "Latin lovers". Sólo que entonces ya era conocido como Anthony Quinn. Por esa época el también actor César Romero, quien decía que era nieto del independentista cubano José Martí, hacía de las suyas en Hollywood. El argentino Fernando Lamas, por su parte, ganaba el calificativo de conquistador de sus parejas cinematográficas. Pero es de notar que desde 1935, la hija del bailarín español Eduardo Cansino, de nombre Margarita, electrificó a muchos amantes del celuloide. Pocos, al verla, conocían estos datos, porque su nombre artístico era Rita Hayworth.

Muy pronto, en los 50, la televisión norteamericana presentó con éxito extraordinario al locuaz Ricky Ricardo del programa "I Love Lucy", personaje interpretado por el cubano Desi Arnaz, quien se convirtió también en un magnate de las producciones a través de su empresa Desilu Productions. Por esas fechas, surgieron nombres inolvidables como José Ferrer, Ricardo Montalbán, Kathy Jurado, Rita Moreno, quien fue la primera actriz latina en ganar un Oscar, y tantos otros. Más adelante, una joven de padres mexicanos comenzó a hechizar a los estadounidenses con su melodiosa voz, Vikki Carr.

Hoy, Salma Hayek, Antonio Banderas, Edward James Olmos, Andy García, Came-ron Díaz y Jennifer López son herederos de aquella lista de héroes y heroinas de la pantalla. Ellos constituyen la presencia latina en Estados Unidos más visible a nivel internacional, por la influencia de Hollywood en todo el mundo.

Y hacia acá han venido a abrirse paso las nuevas estrellas de la canción en español, como Ricky Martin, Luis Miguel, Enrique Iglesias, Thalía, Shakira y nombres y más nombres. Y desde aquí hizo su fabulosa entrada en el mercado norteamericano Gloria Estefan, hace años. Otros muchos componen e interpretan no sólo música popular, sino la difícil y trascendente música de cámara, como Aurelio de la Vega, cuyo nombre está en dos enciclopedias musicales de Estados Unidos.

El año próximo, el conocido tenor Plácido Domingo será el nuevo director de la Opera de Los Angeles.

Mientras tanto, de una manera más anónima, académicos y científicos de este grupo étnico inundan las universidades y centros de investigación de Estados Unidos, dejando una huella histórica en la actividad del saber, prolongando tal vez un ciclo que se inició en 1565 cuando los españoles fundaron la ciudad de San Agustín, en Florida, el más antiguo asentamiento humano, fuera de los establecidos por los indios estadounidenses, de que se tiene noticias en este país.

(Reprinted from Contacto Magazine, http://www. contactomagazine.com)

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