October 9, 1998


Encienda una Vela
Padre Thomas J. McSweeney, Director de The Christophers

Esta Nave Espacial, Esta Tierra

Hace poco, mientras miraba televisión, encontré la película "Apolo 13", esa sincera presentación que Ron Howard hizo de la valentía de nuestros primeros astronautas. Y lo que me impactó esta vez fué la tremenda fotografía de la tierra. Ustedes saben cuál es —donde el planeta completo aparece velado tras algunas nubes, en medio del espacio negro azulado. Al mirarlo se tiene la sensación de totalidad —un hogar terrestre que alberga a toda la familia humana. Y también se tiene una sensación de pequeñez, de frágil, y hasta una sensación como si la tierra misma fuera una nave espacial lanzada al espacio infinito.

Atraído por la imagen como si fuera la primera vez, pensé en el padre que trajo un globo terráqueo para su hijito. El niño quedó tan encantado que esa noche le habló a su padre sobre continentes y oceános, sobre el Polo sur y el Polo Norte.

Luego cuando llegó la hora de irse a dormir, el padre tomó el globo terráqueo y salió del cuarto del niño en puntas de pie, cuando éste preguntó: "¿Qué vas a hacer con mi mundo?"

Fué la misma pregunta que hizo el Cacique Seattle en una asamblea de tribus en el estado de Washington, donde se habían reunido representantes indios y del gobierno para firmar algunos acuerdos sobre la tierra. Era el año 1854.

"¿Cómo pueden comprar o vender el cielo, el calor de la tierra? Si no somos dueños de la frescura del aire y del brillo del agua, ¿cómo podemos venderlos?"

El viejo cacique quería decir algo acerca de la tierra, acerca de lo sagrada que era para su gente, acerca cómo "todas las cosas están conectadas como la sangre que une a toda una familia".

"Enseñen a sus niños", dijo, "lo que nosotros hemos enseñado a los nuestros, que la tierra es nuestra madre. Lo que le acontece a la tierra, le acontece a los hijos de la tierra. Si la ensuciamos, pues nos ensuciamos a nosotros mismos. Esta tierra es inapreciable para Dios, y dañarla es un desprecio a su Creador".

En la primera semana de junio, las Naciones Unidas inició el desafío de enseñar a los niños sobre la fragilidad de la tierra al establecer el Día del Medio Ambiente, con una variedad de activi-dades—films, muestras de diapositivas y también una conferencia en Moscú, donde se conversará sobre investigaciones ecológicas realizadas en los oceános.

Lamentablemente, la historia del mal uso de nuestro planeta es muy penosa, y los verdaderos culpables hemos sido siempre nosotros mismos. Quizás no es casualidad que en Génesis el pecado original del ser humano se describe en términos del mal uso del fruto de la tierra.

Aunque tengamos dominio sobre la tierra, no lo es absoluto sino relativo. En última instancia, todo pertenece al Creador, quien ha confiado la buena tierra a la familia humana para el beneficio de todos.

Por cierto, como explicó el cacique Seattle: "Si les vendemos nuestra tierra—ámenla como la hemos amado nosotros. Cuídenla, como nosotros la hemos cuidado. Siempre recuerden la tierra como la recibieron. Y con todas sus fuerzas, su mente, su corazón, presérven-la para sus hijos y ámenla— como Dios nos ama a todos nosotros".

A lo cual yo sólo puedo agregar, "...Amén".

Para obtener una copia gratis de ECOS Cristóforos S-163 "¿Qué puedo hacer por la tierra?" escriba a The Christophers, 12 East 48th Street, New NY 10017.

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