October 2, 1998


Hispanic Radio Network/La Red Hispana
LA COLUMNA VERTEBRAL
El Soporte Informativo Para Millones de Hispanos
Por Javier Sierra

Como Evitar Que Su Comunidad se Convierta en la Cloaca Nacional

Dice un proverbio africano que "Cuando los elefantes pelean, la hierba sufre". Eso fué exactamente lo que ocurrió la semana pasada en Washington. Mientras republicanos y demócratas se liaban a golpes políticos mientras discutían el futuro del Presidente Clinton, una pequeña población del suroeste de Texas era víctima de una flagrante injusticia ambiental.

El domingo (9-20-98) por la noche, lejos de las cámaras y la atención del país, un presidente debilitado por el escándalo Lewinsky firmó la ley que autoriza la construcción de un basural nuclear en Sierra Blanca, una de las comunidades más pobres del país. Clinton—apremiado por una crisis que podría costarle el puesto—contradijo así una orden personal suya que en 1994 autorizaba investigar las injusticias ambientales en las comunidades minoritarias y pobres de EEUU.

Anteriormente, el Senado y la Cámara de Representantes habían aprobado por amplia mayoría la medida, llamada Texas-Maine-Vermont Compact. La ley establece que Texas, concretamente Sierra Blanca, aceptará envíos radiativos de Maine y Vermont, dos establos fronterizos con Canadá, a cambio de 50 millones de dólares. Sierra Blanca resulta estar situada a sólo 30 kilómetros de la frontera con México. Y desde un punto de vista tanto humano como técnico, la decisión es un descomunal error.

Sierra Blanca de por sí ya cuenta con una enorme cloaca pestilente. En las afueras de esta comunidad mayoritariamente hispana y políticamente desheredada existe uno de los mayores basurales de barrios cloacales de EEUU. Desde hace seis años, cada semana miles de toneladas de residuos de alcantarillado procedentes de Nueva York—cargados de poderosos venenos como arsénico, cobre y plomo— llegan a Sierra Blanca, envenenando su suelo y apestando su aire.

Por otro lado, la ley atenta contra el Acuerdo de La Paz, firmado en 1983 entre México y EEUU, el cual prohibe la localización de basurales tóxicos a menos de 100 kilómetros de la frontera. El Congreso mexicano ha condenado enérgicamente la ley y ha prometido que recurrirá a instancias internacionales para impedir la construcción del basural.

El gran temor de los mexicanos, los residentes de Sierra Blanca y el movimiento ecologista internacional es que la instalación bien podría convertirse en una bomba de tiempo. El basural se va a construir encima de una falla geológica la cual atraviesa un lago subterráneo. En los últimos 70 años se han registrado más de 60 terremotos de magnitud superior a tres en la escala de Richter alrededor de Sierra Blanca.

Entonces, ¿por qué correr el riesgo cierto de contaminar el suministro de agua de millones de personas a ambos lados de la frontera?; ¿por qué hacer de nuevo bailar con la más fea a una comunidad ya víctima de la injusticia ambiental?

Un estudio realizado por el gobierno de Texas contesta a estas preguntas a la perfección: "Las poblaciones pobres y minoritarias son las menos informadas de todos los segmentos de la población y las peor preparadas para formar una oposición fuerte a la construcción de estos basurales".

Sierra Blanca es tan pobre que su mayor fuente de ingresos es la Patrulla Fronteriza. El 60% de su población es hispana, el 40% vive bajo el nivel de pobreza y sólo una minoría está inscrita para votar. Pobre y políticamente inválida Sierra Blanca es la candidata perfecta para el título de cloaca nacional.

"Aprobar el Texas-Maine-Vermont Compact es aprobar el racismo", dijo el senador demócrata por Minnesota Paul Wellstone. "Con demasiada frecuencia, los basurales tóxicos se seleccionan siguiendo la ruta de menos resistencia política. Demasiado a menudo, las comunidades seleccionadas son pobres y minoritarias. Es una grave injustica".

Efectivamente, la comunidad hispana no es extraña al racismo ambiental. El 60% de los latinos vive cerca de un lugar tóxico en EEUU, lo cual les hace especialmente vulnerables a altas incidencias de cáncer y terribles malformaciones genéticas, como la anancefalia (falta de cerebro) la espina bífida.

No deje que los elefantes lo pisoteen impunemente. Parti-cipe en las numerosas protestas que se han organizado en EEUU y México contra el basural radiactivo de Sierra Blanca. Para conseguir los detalles, no tiene más que llamar gratis a la Red Hispana al 1-888-SU-RADIO, es decir, 1-888-898-2346.

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