October 29, 1999


El Festín De Los Muertos

Muy poco tiempo después de que el hombre primitivo comenzara a fabricar objetos y a vivir en comunidades organizadas, adquirió la costumbre de enterrar a los muertos junto con sus herramientas de trabajo y con comida, aunque fuera simbólica, para el viaje.

Muy probablemente, México sea el país que posee la mayor cantidad de especialidades culinarias tanto para los difuntos y espíritus que los acompañan, como para los deudos.

El ejemplo más conocido de la tradición funebre que aquí es más fiesta popular que ocasión de duelo es el pan de muerto. Se le llama así porque suele adornársele con añadidos que semejan los huesos mondos de un esqueleto y porque se hace exclusivamente en el tiempo en que se conmemora a los muertos. Al parecer, la costumbre data de la época colonial y sustituía originalmente al banquete mortuorio, significando una especie de comunión en homenaje a los difuntos.

También son características de estos días las calaveritas de azúcar o chocolate, golosinas que se obsequian con el nombre de quien las recibe escrito en la parte superior del cráneo. Para los extranjeros resulta sorprendente que estas tétricas obras de arte sean motivo de regocijo entre nosotros: en México y no es metáforanos comemos a la muerte muertos de risa, quizá para despojarla de su carácter amenazador.

Las calaveras, el pan de muerto, chocolate, tamales y la comida preferida por el difunto, constituyen generalmente parte de la ofrenda mortuoria, junto con diversas flores y algunos objetos personales. Claro está que como el muerto se alimenta simbólicamente, el banquete termina casi siempre en el estómago de los duedos.

Los primeros días de noviembre son dedicados por muchas personas para ir al panteón a arreglar las muchas veces olvidadas tumbas: se limpian, se podan, se pintan y para gran regocijo de vendedores que elevan el precio- se adornan con flores. En estas fechas de muertos, los cementerios se llenan de vivos.

Las ofrendas de comida tienen un carácter diversón según la edad de los difuntos. Hay que recordar a este propósito que, antes de celebrar a los adultos se honra a los pequeños. En tales casos, los alimentos suelen ser más adecuados para los niños que murieron; obviamente eso significa dulces de las más diversas clases, ya que a nadie se le ocurriría poner en un altar para infantes la ofrenda de licor y tabaco que se ofrece a los mayores. Al parecer, la hipótesis de que las célebres calaveritas de azúcar tuvieron su origen en las ofrendas infantiles gana cada día más adeptos. Tratándose de una golosina, el asunto al menos no carece de lógica.

En los ritos que realizan quienes aún siguen los cultos ancestrales se suele ofrecer a los difuntos maíz fresco, frutas y, eventualmente, tortillas. Sin embargo en este caso, a decir de algnos practicantes, el significado es esencialmente distinto que el que se da en otros contextos a la ofrenda: la comida no se destina precisamente a los muertos (ni tampoco a los vivos), sino a la vida en general. Se trataría de un rito en el cual se estrechan los lazos entre el hombre, el universo entero y el mundo del más allá.

Sopa de Flor de Calabaza

Ingredientes:
2 elotes tiernos y cocidos en Caldo
2 elotes crudos
4 manojos de flor de calabaza
Una pechuga de pollo
Cebolla picada
Sal
Pimienta

Preparación:

En un litro de agua se ponen a cocer los elotes y la pechuga, cuidando de sacar la pechuga antes para evitar que se desbarate.

Los elotes crudos se desgranan y se muelen, se fríen en manteca junto con la flor de calabaza y la cebolla. Cuando todo está bien frito se le añade el caldo con los elotes cocidos y desgranados y se sazona con sal y pimienta al gusto.

 

Romeritos

Para la salsa de chile:

Ingredientes:
½ tacita de ajonjolí
½ tacita de almendras
½ kilo de chile ancho
½ kilo de chile canela
2 gajos de canela
2 rebanadas de plátano macho
2 dientes de ajo
1/2 cebolla chica
Un jitomate
Chocolate
Pan bolillo dorado
manteca

Preparación:

Se fríen las rebanadas de plátano macho y la cebolla. Una vez dorados se muelen en la licuadora junto con el ajonjolí, las almendras, la canela, un diente de ajo, el jitomate y el chocolate.

Aparte, se desvenan los chiles y se doran en manteca (o aceite). Se ponen a remojar y, una vez blandos, se muelen en licuadora.

La mezcla del chile se agrega a la mezcla del ajonjolí se pone a hervir.

 

Para los romeritos:

Ingredientes:
1 kilo de romeritos
3 papas medianas
5 nopales

Preparación:

Los romeritos se limpian perfectamente y se ponen a cocer con las papas cortadas en cuadritos. Una vez cocidos, los romeritos se pican finamente y se agregan a la salsa de chile preparada anteriormente. Se limpian los nopales y se cortan en cuadritos; se ponen a cocer aparte y después se agregan a la salsa de chile junto con los romeritos y las papas.

 

Tortitas De Camarón

Ingredientes:
½ kilo de camarón seco
Huevo para capear

Preparación:

Los camarones secos se limpian y se les quita la cabeza. Después, se doran en un comal sin grasa. Se muelen en seco y se cuelan. Aparte, se bate la clara del huevo y después la yema a punto de turrón. El polvo que resulta de colar los camarones se agrega al huevo para capear. Se forman las tortitas y se capean, después se fríen. Si se desea, se pueden agregar a los romeritos.

 

Pan de Muerto

Ingredientes:
1 kilo de harina
250 grs de azúcar granulada
400 grs de mantequilla
14 huevos
20 grs de levadura
10 grs de levadura
¼ taza de leche
1 cucharada de agua de azahar

Preparación:

Se funde la mantequilla y se agrega azúcar y leche. Aparte, se cierne la harina. Se apartan 50 gramos para hacer la levadura. Esta se forma haciendo un círculo en el centro de la harina y poniendo la levadura a disolver con poca agua no muy caliente. Ya disuelta, se mezcla y amasa hasta que quede tersa; se deja reposar haciendo un corte en cruz (para que entre aire a la masa) hasta que esponje. Con otros 50 gramos se hace otro círculo y se moja con agua tibia. Después, a esta harina se le agrega la levadura esponjada, se une todo y se vuelve a amasar dejándolo reposar hasta que fermente (que tenga olor agrio). Los 900 gramos de harina restante se ponen en la mesa formando un círculo en el centro y se ponen ocho huevos, la mitad de la mantequilla, el agua de azahar y la levadura fermentada. Se amasa golpeándola hasta que no se pegue en la mesa. Después se agregan dos huevos más y se vuelve a amasar. Se agregan otros dos huevos y la mitad de la mantequilla y se vuelve a amasar. Por último, se agregan los dos huevos restantes. Se mezcla muy bien y se coloca en un trasto o cazuela a que repose durante cinco horas. Después se vacía en la mesa y se forman bolas de masa a las cuales se les dará la forma del pan deseado, colocándolas en charolas de hornear y en un lugar caliente con el fin de que doblen de tamaño. Posteriormente se barnizan con huevo y se espolvorean con azúcar. El pan se cuece en horno regular durante 20 minutos.

 

Calabaza en Tacha

Ingredientes:
1 calabaza de cáscara dura
2 kilos de piloncillo
1 cucharada grande de pimienta gorda molida
½ kilo de tejocotes hervidos, sin cáscara
1 caña partida a lo largo en cuatro
8 guayabas
Cáscara de dos naranjas

Preparación:

En una cazuela de barro se pone una taza de agua, se le agrega el piloncillo y la pimienta gorda, la cual debe estar dentro de una tela de trama no muy bien cerrada y amarrada para evitar que se salga (muñeca). Se agregan la calabaza, previamente lavada y partida en cuadros, los tejocotes, previamente descortezados, las guayabas, sin el centro, las cáscaras de naranja y la caña. Se pone todo a fuego lento hasta que se cueza. La calabaza se baña con la miel que suelta la mezcla.

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