October 22, 1999

Comentario

La Brecha De La Atención A La Salud Enferma
A Los Hispano-Americanos

Los Medicos Hispanos y Mejores Recursos Son Parte Del Curación Para La Crisis Nacional

Por la Dra. Elena Rios

WASHINGTON, DC. — La brecha de la atención a la salud entre los blancos y las minorías tiene cura, y los médicos hispanos pueden asumir la dirigencia para escribir esa receta.

Debido a que los latinos tienden a buscar médicos hispanos, esos profesionales de la atención a la salud están a la vanguardia del cambio. Durante demasiado tiempo, los hispanos han sido engañados sobre la atención a la salud: Recibiendo atención insuficiente o careciendo del acceso a la buena atención. Estas disparidades exigen atención inmediata y más recursos que financien los programas médicos para los hispanos.

En audiencias congresionales recientes, la Representante Lucille Roybal-Allard, demócrata por California, presidenta del Grupo Congresional Hispano, apeló a los funcionarios del gobierno para que mejoren la salud de los latinos y ayuden a los médicos hispanos a obtener los instrumentos que necesitan para eliminar la brecha de la atención a la salud acerca de la diabetes y otras enfermedades que amenazan a la vida.

El gobierno, dijo ella, debería recurrir a todos los médicos y ayudar a enseñarles el modo de trabajar con las familias hispanas, para que estén conscientes de las distintas diferencias culturales. Yo apoyo a esas gestiones.

La discrepancia entre quién está saludable y quién no lo está es una crisis que la nación no puede darse el lujo de pasar por alto.

Demasiadas personas, especialmente nuestra población de edad avanzada, no tienen acceso suficiente a la atención moderna a la salud. Y de entre aquéllos que lo tienen, demasiados no pueden costear los tratamientos que se les prescriben. Ni siquiera pueden costear las compras de medicinas que se despachan con receta y pueden salvarles sus vidas.

El Presidente Clinton, que también ha hecho un llamado urgente para mejorar la salud de los hispanos, ha dicho que las personas no deberían tener que escoger entre comprar alimentos y comprar medicinas. Puesto que las medicinas consumen una gran parte de los dólares que se dedican a la atención a la salud, las personas no deberían estar solas en sus épocas de necesidad. Ha llegado la hora de ampliar el Medicare a fin de que incluya la cobertura de las medicinas por receta para los ancianos.

Como presidenta de la Asociación Médica Hispana Nacional (NHMA en inglés), insto enérgicamente a los médicos hispanos para que se conviertan en dirigentes de sus comunidades y llenen un vacío en las decisiones referentes a la elaboración de cursos de acción nacionales referentes a la salud.

Al asumir un papel de dirigencia, los médicos hispanos pueden llegar a ser los ojos y oídos de sus comunidades. Ellos pueden ayudar a enseñar a los ancianos sobre el Medicare y otros asuntos vitales, enseñar a las madres gestantes sobre el cuidado pre-natal y hablar a sus pacientes sobre los peligros de la diabetes y otras enfermedades.

Al nivel nacional, los médicos hispanos pueden ayudar a fijar presupuestos y diseñar programas de salud para disminuir las estadísticas sombrías a que se enfrentan ahora los pacientes hispanos de la diabetes, la infección del virus HIV, el SIDA, el abuso de las substancias intoxicantes y muchas otras enfermedades. La próxima convención de la NHMA, que tendrá lugar entre los días 18 y 20 de Febrero del año 2000 en Washington, DC., se enfocará sobre este asunto. La conferencia se titula: "La Eliminación de las Disparidades de la Salud para los Hispanos: Un Llamado a la Acción". La disparidad en el bienestar es alarmante.

La diabetes, una enfermedad crónica que no tiene cura, afecta a 16 millones de estadounidenses. Los latino-americanos tienen el doble de las probabilidades de sufrir de diabetes que los blancos no hispanos de edad semejante.

La tasa de progresión de los latinos infectados con el virus HIV hacia las etapas mortales del SIDA, continúa siendo tres veces más alta que la de los blancos.

En el terreno de la salud mental, la tasa de tentativas de suicidio para las niñas hispanas en 1997 fué del 14.9%, comparada con el 9% para las niñas afro-americanas y 10.3% para los blancos no hispanos. En el terreno del abuso de las substancias intoxicantes, un estudio halló que el 6.9% de los mexicano-americanos eran consumidores fuertes del alcohol, comparados con el 5.1% de la población total de los Estados Unidos.

Esta situación, unida al aumento de la población hispana, subraya la necesidad de una mayor dirigencia hispana en la comunidad médica a los niveles local y nacional. La NHMA está ayudando a estas gestiones al ofrecer capacitación a los médicos hispanos cada año, mediante sus programas de becas nacionales para la dirigencia con la Escuela Graduada de Servicio Público Wagner, de la Universidad de Nueva York.

Los médicos futuros necesitarán ser capacitados en las escuelas de medicina, no sólo para tratar a las familias hispanas, sino en el modo de comunicarse con ellas culturalmente.

Eso varía. Los mexicano-americanos, puertorriqueños, cubanos, centro- y sur-americanos, tienen sus propias culturas distintas para cada grupo.

Como muchas personas, los pacientes latinos miran a sus médicos para que les aconsejen sobre sus necesidades de atención a la salud, de modo que puedan ser pro-activos y mantenerse saludables.

Los médicos hispanos pueden producir un cambio de la marea en la atención nacional a la salud. Ellos pueden ser ejemplos, mentores y dirigentes para ayudar a inclinar a los estudiantes hacia las carreras médicas y a los latinos de todas partes hacia una mejor atención a la salud. Y, en última instancia, los médicos hispanos pueden llegar a ser los nuevos dirigentes médicos.

La Dra. Elena Ríos es presidenta de la Asociación Médica Hispana Nacional (NHMA en inglés) que es una organización no lucrativa que representa a los médicos hispanos y otras personas dedicadas al mejoramiento de la atención a la salud para los hispanos. Los lectores pueden comunicarse con la Dra. Ríos en la Asociación Médica Hispana Nacional, en el 1700 17th. St. NW., Suite 405, Washington, DC. 20009, o visitar el lugar de la NHMA en la Internet: http://home.earthlink.net/~nhma

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