
October 8, 1999
Por David Maung
Situada entre abruptas laderas densamente pobladas, y justo a una muy corta distancia del basurero municipal de Tijuana, se encuentra el Centro de Promoción de Salud, Esperanza, un centro de promoción de salud y clínica que atiende a miles de residentes de las comunidades cercanas.
Fundado por Esperanza Internacional San Diego, el proyecto abrió sus puertas en junio de 1996 bajo la guía de la orden católica Siervas de Santa Margarita María y de los Pobres, quienes empezarona a proporcionar servicios de salud tres días por semana. La demanda de servicio creció rápidamente entre los residentes de escasos recursos de colonias cercanas, por lo que la Madre Inés Trejo, quien proporcionaba tanto la atención médica como las labores administrativas, y otras tres religiosas, se vieron sobrepasadas rápidamente por el trabajo.
Aunque el centro es conocido comúnmente como Clínica Esperanza, Trejo rápidamente señala que es mucho más que un lugar donde se obtiene atención médica. "Es un concepto diferente al de una clínica", dijo Trejo. "La promoción de salud implica cambio, y he aprendido que la educación popular es un elemento clave para ayudar a cambiar la comunidad".
El Centro se apoya en Promotoras Voluntarias de Salud (PVS) como una estrategia para extender y promover los servicios preventivos de salud. Al capacitar a más de 100 personas, la clínica las motiva a compartir la información aprendida con sus familias y vecinos. Muchas de las PVS en la clínica proveen servicios básicos de salud y vacunas. El centro está en proceso de reestructurar el programa de entrenamiento en dos fases. La primera se enfocará en entender a la comunidad y el rol de la promotora de salud dentro de la misma, y la segunda fase proveerá cursos especializados en cuestiones como prevención de abusos de drogas, diabetes y vacunación.
Esperanza ha crecido tanto como la demanda a sus servicios. Además de la asistencia proporcionada por las PVS, el centro depende de la atención por parte de tres médicos voluntarios diariamente, así como médicos internos, un oftalmólogo, dentista, nutricionista y una red de profesionistas externos que aceptan pacientes referidos a un mínimo costo o de forma gratuita. "La demanda de servicios es realmente alta, por lo que necesitamos ampliar nuestros horarios", dijo Trejo.
El crecimiento del Centro Esperanza viene en un momento crítico en que se están preparando para tomar la responsabilidad absoluta del centro dentro del siguiente año. "Esperanza siembra proyectos, los pone a sus pies, ayuda a construir su capacidad organizacional y los deja sobre la comunidad", dijo Philippe Gagne, Director Ejecutivo de Esperanza Internacional. "Nuestro rol es ayudar a las religiosas a que asuman una completa responsabilidad. Y ellas van por el camino correcto."
La prevención es un asunto clave para Trejo y una guía filosófica para el Centro. "No creo que vivamos en una sociedad que apoya el estar saludable como una forma de vida. La salud preventiva no entra en esta forma de vida", comentó Trejo. "Cuando alguien se siente enfermo es cuando va al doctor. Pero deberíamos ir al doctor para prevenir enfermarnos".
El Centro cuenta con un programa de Promotoras Voluntarias de Salud para niños, ya que comprende que la promoción a la salud debe involucrar a toda la familia. El objetivo es aprender uno mismo como cuidarse física y mentalmente e involucrar a toda la familia. La mayoría de las madres han trabajado con el programa de PVS de la clínica.
"Tratamos de enseñar a tener un equilibrio entre lo humano y lo espiritual de la vida", dijo la madre María Laura Rodriguez, quien coordinó una sesión reciente un sábado por la mañana con más de 30 niños. "Les enseñamos acerca del cuidado de ellos mismos y la importancia de alimentar cuerpo, mente y espíritu, así como el respeto a los derechos de los demás", dijo.
El Centro Esperanza reconoce la necesidad de un balance entre desarrollo comunitario y caridad. "Es un área muy pobre, por lo que algunas personas vienen con camiones llenos de alimentos y ropa para donarlos. Las personas de alrededor se juntan como hormigas, pero ésto solo crea dependencia", dijo Trejo. "Las personas necesitan ser autosufientes y ver por su propia manera de resolver sus problemas. Qué podemos hacer para romper este círculo?"
Para mayor información favor de comunicarse al 66-36-3758 en Tijuana o por correo electrónico al phgag@aol.com