
October 1, 1999
Por Maria Elena Kennedy
La decisión por la Diócesis de Orange de cerrar la pequeña capilla de San Isidro en Los Alamitos, Ca., que ha servido a los Católicos de habla hispana por más de 70 años, ha provocado una campaña para mantenerla abierta.
Los feligreses se enteraron por primera vez de los planes de cerrar San Isidro en Mayo cuando el director de la diócesis de Asuntos Hispanos Monseñor Jaime Soto, fué a San Isidro a decirle a los feligreses que la capilla se cerraría el primero de Septiembre. Monseñor Soto les dijo a los feligreses que era necesario cerrar la capilla porque los costos de reparación para que la estructura cubriera los reglamentos de construcción para terremotos era muy altos. El presupuesto para las reparaciones oscila entre los $300,000 a los $350,000 Dlls. Otra razón dada para la clausura era el insuficiente número de Sacerdotes de habla hispana. La diócesis le propone a los feligreses ir a la parroquia cercana de Santa Hedwig, que es la parroquia rectora de San Isidro, una capilla misional.
Algunos de los 200 feligreses de San Isidro han respondido al ofrecer recabar fondos para reforzar la capilla para los terremotos, que fué construída en los años veinte. También han ofrecido patrocinar a un sacerdote de América Latina para que celebre Misa para ellos en San Isidro. Los feligreses han formado una organización para recabar fondos a la que ellos llaman "comité de amor". Un miembro del comité, Leticia Aguilar, dijo que ellos fácilmente reunirían los $350,000 necesarios para reforzar la capilla. "Yo recuerdo que durante mi infancia una de las Guadalupanas, Concha Sevilla, reunía mucho dinero con sus fiestas. Siempre teníamos fiestas y Concha y las Guadalupanas reunían de $18,000 a $20,000 por día con las fiestas. Todo este dinero era para el mantenimiento de esta Iglesia".
Aguilar también mencionó que las Guadalupanas estaban dispuestas a recabar fondos para reforzar la capilla. Ya están planeando una fiesta en el Parque Laurel, que está cerca de San Isidro, para recabar fondos para salvar la capilla. Porque el propósito de recabar fondos es evitar la clausura de la capilla. El Padre Daniel Hopcus, pastor de ambas, Santa Hedwig y San Isidro, le dijo al comité que no tendrían sus fiestas para recabar fondos en la propiedad de la Iglesia. "No es apropiado", él dijo. A pesar de eso, los feligreses, han puesto un letrero al lado de la capilla diciendo, "Ayúdenos a salvar San Isidro" con el propósito de tener el apoyo de la comunidad.
La fiesta planeada ha generado entusiasmo en la comuniad Latina que circunda a San Isidro. Paulita Cano, de 101 años de edad es la feligrés más anciana de la comuniad y comenta que ella va a ir a la fiesta. En una entrevista hecha en su casa, Cano dijo que durante los años treinta la capilla era usada para dar asilo a los sacerdotes que venían de México huyendo de la persecución de los Católicos durante la guerra de los Cristeros. "Siempre recibíamos a sacerdotes de México", comentó. "Ellos se quedaban en una casita al otro lado de la calle de mi casa y celebraban Misa en San Isidro. La Madre Margarita María (La muy querida y ahora difunta Madre superiora de las Carmelitas del Sagrado Corazón) era una ayuda tremenda para mí cuando estaba al cuidado de un sacerdote paralizado. Cuidé al padre durante 29 años". Cano ha dedicado su vida al servicio de la capilla, que está en la esquina cerca de su pequeña casa.
La Iglesia tiene a muchos otros feligreses que han estado toda su vida en San Isidro. María Sánchez De León ha tenido una larga asociación con San Isidro. En una entrevista en la capilla, De León recordó como había hecho su primera comunión ahí. Después se casó en la capilla, y todos sus hijos fueron bautizados ahí. Sus hijos también hicieron su primera comunión en San Isidro. La capilla era muy chica para dar cabida a todos los invitados al 50 aniversario de bodas, así que la celebración fué en otro lugar. De León dice que ella se consuela al estar en la capilla a la que ha asistido toda su vida. "Ha sido una parte de mi vida desde que tenía cinco años", ella dijo. "La capilla tiene mucho significado para mí. Hay muchos recuerdos felices para mí aquí. Uno de mis primeros recuerdos es ofrecerle flores a Nuestra Señora. Mi clase y yo rezábamos el Rosario todos los días durante el mes de Mayo. Recuerdo cuando estaba muy joven, mi mamá y una señora llamada Adelina Ramos limpiaban la iglesia y mi hermana y yo les ayudábamos. Después mi hermana y yo tomamos el cargo de limpiar la Iglesia una vez que habíamos crecido. Mi hermana también se casó aquí y mi mamá y papá tuvieron su 50 aniversario de bodas aquí. También mi suegra y mi suegro celebraron su 50 aniversario de bodas".
El yerno de Sánchez De León, Fred Sisneros, fué nombrado como Fred Bixby, uno de los fundadores originales de Los Alamitos. El padre de Sisneros trabajó para Bixby y su familia vivió en el rancho de Bixby, ahora un monumento histórico, Sisneros también mencionó sus agradables memorias de San Isidro. "Tengo tantas historias", él dijo. "Fuí confirmado ahí. Fuí San José en una pastorela que hicimos en la Iglesia. Recuerdo cuando mi abuelo murió, me quedé la noche entera en la capilla velando a mi abuelo".
Sisneros, como otros, le duele pensar perder esa pequeña capilla. "Somos como una familia", dijo, sobre la parroquia. Porque la capilla fué una ocasión parte del rancho Bixby, que juega una parte prominente en la historia del Condado de Orange, una de las cuestiones que los feligreses están señalando es la naturaleza histórica de la capilla. Liz Myers, presidenta del Museo de Los Alamitos, escribió una carta a la Diócesis de Orange pidiendo que la construcción fuera conservada. "El edificio de San Isidro por sí mismo representa uno de los últimos enlaces de la historia arquitectónica de nuestra ciudad", ella escribió. "Por la importancia a la herencia de nuestra comunidad, nuestro consejo del Museo ha recomendado a la Ciudad de Los Alamitos poner a San Isidro en el Registro de Sitios Históricos de la Ciudad.
"La Ciudad de Los Alamitos ya ha declarado a la Iglesia de San Isidro un Monumento Histórico", dijo la alcaldesa de Los Alamitos Marilyn Poe en una entrevista telefónica.
"Desafortunadamente es en gran medida meramente ceremonial porque no hay ramificaciones legales. Hay rumores de que la diócesis tiene planes para usar la estructura para otro tipo de servicios religiosos, pero eso sería contradictorio con su argumento de que el edificio no es seguro usarlo. Si va a ser usado, debe de ser reforzado". Cuando se le preguntó de la posibilidad de que el edificio fuera demolido, ella dijo: "Yo haré todo lo que pueda para prevenir que eso suceda".
Según la historia local dice que los trabajadores mexicanos en el rancho de Bixby le pidieron a la familia un terreno en donde ellos pudieran construir una capilla. Pamela Seger, directora ejecutiva de la Fundación del Rancho de Los Alamitos, que mantiene una parte de los archivos de Bixby, dice que no hay documentación afirmando que Bixby donó el terreno para la capilla. Ya que tres hermanos Bixby eran dueños de la tierra, Seger dijo que la tarea era encontrar cual de los Bixby había donado el terreno. "Era típico que los Bixbys pusieran en contratos la donación", ella explicó. "Tiene sentido que en alguna parte haya algún contrato de la donación que diga las restricciones del uso de esa tierra".
La estructura de madera en el exterior es en gran parte la original. El interior fué alterado durante los años sesenta. En ese tiempo la Arquidiócesis de Orange no había sido formada, decidieron cerrar la capilla y quitar la mayor parte de su interior. El interior de la capilla incluía un altar muy ornamentado. Un feligrés recuerda que un abogado fué contratado en los años sesenta para dar un alto a la clausura de la Iglesia. Según el feligrés, el abogado descubrió el contrato de la donación cuando el terreno fué dado a la Iglesia. Después de que esto fué descubierto, la diócesis decidió no cerrar la capilla, pero ninguna de las decoraciones interiores fueron devueltas.
Apoyo para los feligreses de San Isidro ha venido de muchas partes. Myers, de la Sociedad Histórica de Los Alamitos, dice que ella estaba preocupada de que la Diócesis no fuera a reforzar la capilla, y que luego quisiera deshacerse de la propiedad "Es una comunidad maravillosa", dijo ella. "Son un pequeño segmento de personas, pero son importantes". Myers dijo que su grupo de todo corazón apoya a los feligreses en su lucha por mantener la capilla abierta.
Monseñor Lawrence Baird, director de comunicaciones de la Diócesis de Orange, respondió a la petición de un comentario en la situación de San Isidro con una declaración faxeada:
"Empezando el 5 de septiembre, la parroquia de Santa Hedwig en Los Alamitos programó una Misa en Español a la 1:30 p.m. para dar cabida a la congregación que ha estado yendo a Misa en San Isidro.
San Isidro, una Iglesia misional dentro de la parroquia de Santa Hedwig requiere reforzarse para los sismos, y continuará estando disponible como ya lo ha determinado el Padre Daniel Hopcus, el pastor de Santa Hedwig, quien tiene un cuidado pastoral para esta histórica Iglesia. Es el anhelo del padre Hopcus que la recién programada Misa en Español de un buen servicio a la comunidad residente con una mayor capacidad de asientos en Santa Hedwig".