November 13, 1998


Cesantías por Antigüedad o por Mérito

Por lo general las cesantías se consideran despidos basados en la falta de trabajo o de capital, no en el mal desempeño del personal. A menudo, las cesantías son temporarias y existe la esperanza de que los trabajadores vuelvan a sus puestos en un futuro no muy lejano.

Cuando la cesantía es general, no hay necesidad de considerar la antigüedad o el mérito de cada empleado. Pero cuando hay cesantías parciales o graduales, es necesario tomar decisiones difíciles.

El enfoque de la cesantía de los empleados de jornada completa difiere del adoptado para los trabajadores de temporada. Las decisiones sobre la cesantía del personal estable pueden resultar muy problemáticas para los administradores. En la situación de empleo de jornada completa, todos esperan que el trabajo dure mientras haya capital y buen desempeño.

Los razonamientos que favorecen las cesantías a la inversa de la antigüedad (o sea, el personal nuevo se despide primero) incluyen:

1. A mayor antigüedad del personal, la mayor lealtad que le debe la administración.

2. A los empleados más antiguos que quedan cesantes puede resultarles más difícil que a los nuevos encontrar otro puesto con igual remuneración y beneficios.

El argumento principal que favorece cesantías según los méritos de los trabajadores (o sea, los menos meritorios de despido primero) es:

1. La administración debe conservar a los mejores trabajadores cuando hay reducción de personal

Para la cesantía, los agricultores pueden considerar el mérito tanto como la antigüedad. Además pueden volver a contratar al personal en un orden inverso a las cesantías y otro sistema de su elección.

En los trabajos agrícolas las decisiones de cesantía y contratación para volver al trabajo afectan más a los trabajadores de temporada. En los campos donde pocos trabajadores temporarios regresan cada temporada, la política de cesantía y recontratación del personal revisten menor importancia que en las granjas con personal más estable. Aunque existe un sentimiento de obligación mutua entre los agricultores y los trabajadores temporarios, la lealtad es menor.

Algunos agricultores estimulan el regreso de sus trabajadores de temporada manteniéndose en comunicación con ellos durante el resto del año. Pueden enviarles tarjetas y ofrecer más paga, o aún incentivos, a los trabajadores que regresen. De este modo crean estabilidad en la mano de obra y aumentan el número de trabajadores experimentados. La distinción entre el personal de temporada y el estable es menos pronunciada en estos casos.

Los derechos de preferencia se relacionan con las cesantías. Cuando los agricultores establecen una política con derechos de preferencia un empleado puede asumir el puesto de otro cuando su propio puesto se elimina. El otro empleado, a su vez, puede asumir las funciones del empleado que le sigue. Para el empleado que tiene el derecho de preferencia esto significa un descenso voluntario de categoría o una transferencia (según el nivel organizativo que ocupe en su nueva tarea) que le permite seguir trabajando. Los derechos de preferencia pueden aplicarse a trabajos o departamentos específicos, o a toda la operación. También pueden basarse en la antigüedad, el mérito o una combinación de ambos factores.

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