
November 6, 1998
Burbank, Ca. El ex vice gobernador de California Gray Davis se convirtió en el primer gobernador demócrata de este populoso estado en los últimos 16 años, mientras que Cruz Bustamante, de origen mexicano, es el primer hispano en llegar al cargo de vicegobernador. El voto de los latinoamericanos naciolizados estadounidenses fué decisivo en estas elecciones legislativas de Estados Unidos.
La delegación hispana de California en el Congreso de Estados Unidos, cuyos miembros son todos del Partido Demócrata, se mantuvo intacta, excepto por el hecho de que el representante Esteban Torres no se postuló una vez más para el cargo, pero la candidata Grace Napolitano, también de origen mexicano, fué elegida en su lugar.
Los miembros más conocidos de esa delegación son Xavier Becerra, Mattew Martinez y Lucille Roybal-Allard, entre otros.
Se calcula que solo en California acudieron a las urnas alrededor de un millón de votantes de origen latino, la mayoría afiliada al Partido Demócrata.
En estas elecciones legislativas de Estados Unidos estaban en juego 34 asientos del Senado federal, los 435 asientos de la Cámara federal de Representantes y 36 gubernaturas estatales, así como otros puestos públicos locales.
Si bien los republicanos mantuvieron el control del Senado y de la Cámara, perdieron seis asientos en esta última, lo cual hará más difícil su propósito de destituir al presidente Bill Clinton, por el escándalo sexual en que se halla involucrado, con acusaciones de haber mentido varias veces bajo juramento.
El equilibrio en el Senado es de 55 senadores republicanos y 45 demócratas, igual que antes de las elecciones. Al final del proceso de destitución, este cuerpo tendría que emitir las tres cuartas partes de sus votos en favor de destituir a Clinton.
Los republicanos no lograron consolidar su poder legislativo como es habitual en este país, en las elecciones que se producen a medio camino entre el proceso de elegir a un presidente, siempre a favor del partido que no está en la Casa Blanca. Sin embargo, vieron surgir con más fuerza la llamada "dinastía Bush", al ser elegidos gobernadores los dos hijos del ex presidente George Bush, ambos de ese partido.
George W. Bush fué reelegido cómodamente gobernador del estado de Texas, el segundo más populoso y desarrollado de Estados Unidos, mientras que el joven Jeb Bush, casado con la mexicana Columba Bush, obtuvo la gubernatura de Florida, el cuarto estado más importante de la nación. Ambos gobernadores agradecieron el apoyo de los votantes latinos en español.
Se estima que Jeb Bush obtuvo alrededor del 75% del voto latino, representado mayormente por los cubano-estadounidense de Florida. Su hermano George habría sido reelegido con más del 41% de los votos hispanos, cuya mayoría está integrada por mexicano-estadounidenses de tercera generación.
Diversas encuestas de opinión otorgan a George W. Bush muchas posibilidades de ganar las elecciones presidenciales del año 2000, si estas se llevasen a cabo ahora y si el actual vice-presidente Al Gore fuese su rival demócrata.