
November 19, 1999
Nueva York, 1979: En un hospital
de Manhattan llega al mundo un recién nacido, una preciosa
niña. Ese mismo día, en una sublime catedral del
Vaticano, un joven pontífice informa al Papa del nacimiento
del bebé. Su llegada se ha temido durante siglos. Las escrituras
se han revelado ciertas: la niña, Christine, lleva la marca
del anticristo y ha sido elegida para una unión impía.
Tras un bautizo poco ortodoxo en la capilla del hospital la niña es devuelta a su madre, como si todo fuese normal. Pero las cosas están muy lejos de ser normales. La inevitable cuenta regresiva hacia el juicio final ha comenzado.
Nueva York, 29 de diciembre de 1999: El mundo se acerca al
final del siglo y del milenio, es el principio del fin.
Jericho Cane (Arnold Schwarzenegger), un abatido expolicía amanece a un nuevo día ajeno a la lucha a la que pronto se tendrá que enfrentar. Su trabajo como especialista de seguridad junto a su compañero Chicago (Kevin Pollak) se ha convertido en una incansable rutina de aburridos trabajos de vigilancia, y desde la muerte de su mujer y su hijo todo lo que tenía sentido en su vida ha desaparecido.
Tras un extraño enfrentamiento con un demente vagabundo que le advierte de la inminencia del juicio final, Cane rescata a una joven de los agresores que han entrado en su casa. La mujer responde al nombre de Christine York (Robin Tuney). Cane se encontrará pronto enredado en un angustioso juego del gato y el ratón, mientras se da cuenta de que ella es la llave a una oscura fuerza sobrenatural, nacida de una profecía de las escrituras.
Christine, quien se ha convertido en una preciosa joven, ha pasado toda su vida bajo medicación, tratando de aplacar el dolor de las pertubadoras visiones que la persiguen. Lo que engañosamente le parece sólo un hombre (Gabriel Byrne), es el inconsciente objeto del deseo, la encarnación del diablo.
Un ser de otro mundo y unos poderes de posesión más allá del entendimiento humano. Su meta es simple y fatal, y el plazo de su malévolo plan se acerca rápidamente.
Ahora, mientras el mundo espera el salto al nuevo milenio, depende de Cane proteger a Christine y a toda la humanidad de presenciar el fin del mundo. Y es aquí, en la hora más oscura, cuando toda la humanidad debe tener fe.