
November 12, 1999
¿No cree usted que su optimismo tiene algo de ingenuidad?
La pregunta no me sorprendió. Estaba en un panel entrevistas en televisión, uno de los tantos en los que he participado en los últimos. Y no fué la primera vez que me llamó la atención ver a comentaristas interesados en "culpar a alguien" por todo lo malo que pasa en este país.
Acababa de elogiar a quienes logran cambios positivos en nuestra sociedad y en nuestra cultura, y eso provocó la pregunta sobre el "optimismo ingenuo". Cuando se da este tipo de conversaciones casi siempre me encuentro en la minoría. Por supuesto los puntos de vista con cautela no tienen nada de malo. El error es no contar con nada más que eso, especialmente cuando hay suficientes pruebas para que tengamos esperanzas.
Hay un sinnúmero de personas en el ámbito público y privado que han optado por "hacer cosas buenas", en lugar de simplemente "quejarse de lo malo". Y como resultado, muchos elementos que afectan la calidad de nuestra vida diaria han mejorado y siguen mejorando. Buenos vecinos y buenos samaritanos están logrando un cambio positivo en distintos aspectos como protección al consumidor, el medio ambiente, la salud, el crimen, las drogas, la pobreza, la educación y mucho más.
Y mientras la perspectiva positiva puede ser poco común en algunos lugares, me complace decir que en nuestro programa de televisión Christophers Closeup (Christophers de cerca) que va a todo el país, quienes nos visitan reconocen y celebran el rostro humano del progreso que estamos haciendo. Uno de ellos, Paul Loeb, autor de Soul of a Citizen: Living with Conviction in a Cynical Time (El alma de un ciudadano: viviendo con convicción en tiempos cínicos), dice que "el no reconocer el poder de nuestras acciones es limitar el potencial de nuestra alma. Es disminuir la chispa que arde en nuestro interior".
Estoy totalmente de acuerdo. Si cada uno de nosotros permitiera que esa chispa encienda lo bueno, lo valiente, lo santo en nuestros corazones, podríamos crear la clase de nación y vecindario en los que todos querríamos vivir.
¿Solamente un deseo? ¿Optimismo ingenuo? Hay muchos que hacen eso y aún más. Muchísimo más.
Mark Shields, el conocido comentarista político del programa The Capital Gang de CNN, y The News Hour with Jim Lehrer, de PBS, habló conmigo acerca de esos individuos que van más allá y por encima. Dijo por ejemplo, "al oir tanto negativismo la idea de que todos los que trabajan en puestos públicos son indiferentes y malhumorados, me dí cuenta de que hay tantos ejemplos de, precisamente, lo contrario. Shannon Wright, por ejemplo, la maestra de Jonesboro, Kansas, que protegió a una niña con su cuerpo cuando unos jóvenes dispararon sus armas. Y Dave Sanders en la escuela de Columbine, Colorado, que también salvó a estudiantes pagando con su vida. Estos son actos de enorme heroísmo".
No por eso debemos ignorar los problemas abrumadores que amenazan nuestros hogares y comunidades, y a nosotros mismos, y menos aún las tragedias y maldades que son tan reales. Pero la ignorancia y la apatía son el verdadero camino al cinismo y la desesperanza. Al contrario, debemos apreciar nuestras creencias más profundas y actuar de acuerdo a ellas, confiando en la visión eterna de Dios más que en nuestros propios puntos de vistaque a veces pueden ser de muy poco alcance.
Cada día, cada minuto, hombres, mujeres y jóvenes ejercitan su fe, su esperanza y su amor. Podemos unirnos a ellos, o podemos seguir siendo "ingenuamente pesimistas".
Para obtener una copia de ECOS Cristóforos S-211 "Momentos DecisivosPensamientos claros en un mundo incierto", escriba a The Christophers, 12 East 48th Street, New York, NY 10017.