November 12, 1999


Choque De Culturas Es El Primer

"Día De Acción De Gracias"

UC NEWSWIRE SERVICE

UC RIVERSIDE—Como parte de los preparativos tradicionales para el Día de Acción de Gracias, muchos niños de edad escolar celebran esta ocasión poniéndose sombreros de peregrinos ingleses y tocados de indios para recrear el primer Día de Acción de Gracias. Asimismo, las tiendas de juguetes ya tienen en sus estantes los juguetes populares para esta temporada navideña.

A pesar de que en los últimos años se ha despertado una mayor apreciación por la diversidad cultural que hoy caracteriza a Estados Unidos, las imágenes poco realistas y bidimensionales de los habitantes nativos del continente continúan tenazmente arraigadas en la cultura popular.



Massasoit's treaty with the Pilgrims. Massasoit was a chief of the Wampanoag tribe. Photo Library of Congress.

Quizás una de las instancias que mejor refleja esta percepción es la celebración del Día de Acción de Gracias. En las escuelas, los niños hacen tocados de papel al estilo indio y dibujan guajolotes trazando el contorno de sus manos. Se les enseña que el Día de Acción de Gracias celebra la invitación que hicieron los peregrinos ingleses a los indios norteamericanos a un banquete para agradecer la ayuda que estos últimos les brindaron y que les permitió sobrevivir el primer invierno que pasaron en el continente.

La realidad fue mucho más compleja, según Cliff Trafzer, profesor de historia y estudios étnicos de la Universidad de California en Riverside.

Al terminar el invierno de 1620, solamente habían sobrevivido 38 de los 120 peregrinos ingleses que habían llegado a fines del verano en la embarcación Mayflower. Su arribo al Nuevo Continente fue demasiado tarde para permitirles sembrar cultivos para subsistir. Lograron sobrevivir gracias a la ayuda que la tribu de indios Wampanoag les brindó, particularmente un indio llamado Tisquantum, pero conocido como Squanto. Es muy probable, según afirma Trafzer, que esta tribu haya compartido alimentos con los peregrinos durante ese primer invierno.

Tisquantum, quien sorprendió a los ingleses con sus conocimientos del inglés, pudo calmar a su tribu respecto a las intenciones de los recién llegados. A través de trueques, logró conseguir artículos de metal como anzuelos, cazoletas y sarténes y les mostró a los colonizadores dónde encontrar pesca y caza, así como plantas comestibles.

"En ciertos aspectos, el primer contacto entre estas dos culturas fue positivo", indica Trafzer. "Pero también trajo consigo enfermedades como la influenza, fiebre, sarampión y viruela que causaron la muerte de muchos indios, entre ellos Tisquantum, quien murió dos años después de la llegada de los peregrinos".

A pesar del aumento de enfermedades, las relaciones entre las dos culturas eran cordiales, observa Trafzer. Cuando los peregrinos decidieron tener una celebración en el otoño de 1621 para mostrar agradecimiento por la generosidad de Dios y la naturaleza, invitaron a los Wampanoag. Cuál fue su sorpresa cuando llegaron cerca de 100 indígenas junto con su líder, Massasoit! Los indios, al ver que los alimentos que los peregrinos tenían no iban a ser suficientes, salieron de pesca y cacería para aportar comida al banquete. Los peregrinos esperaban que los indios regresaran a sus hogares al terminar de compartir los alimentos, pero se quedaron varios días, dejando atónitos a los europeos.



Pocahontas and the Virginia Settlers. Photo Library of Congress.

"El choque entre estas dos culturas empeoró con la llegada de los Puritanos en 1630", explica Trafzer. "Mientras que los primeros peregrinos llegaron a América para escapar de la persecución religiosa en Inglaterra, los Puritanos seguían el dogma de la iglesia y pretendían establecer una sociedad perfecta en el nuevo continente que sirviera de modelo para otras naciones. Pensaban que los indios eran hijos de Satanás y enemigos de los hijos de Dios". Esto dió lugar a que en menos de diez años los Puritanos unieran diferentes tribus y las forzaran a vivir en reservaciones. Para 1675, los Puritanos tenían control casi total de Nueva Inglaterra.

"El significado del Día de Acción de Gracias conlleva una dualidad conflictiva para los indígenas," explica Trafzer, quien es indio Wyandot.

"El Día de Acción de Gracias es un símbolo de las buenas relaciones entre los ingleses y los indios y de la generosidad de los habitantes indígenas, para quienes el compartir lo que se tiene es parte intrínseca de su tradición cultural. Las enfermedades, muertes, esclavitud y pérdida de la cultura e idioma posteriores a esa primera celebración de gratitud, oscurecen y le dan un vuelco total a ese simbolismo positivo", enfatiza Trafzer.

"Para nosotros, los indígenas, dar, es parte de nuestra tradición. Entre más damos, más apreciamos lo que tenemos", precisa Earl Sisto, director de Programas Estudiantiles sobre Indoamericanos en UC Riverside, y descendiente de los Apaches de San Carlos, Arizona. A pesar de que le complace que se reconozca la generosidad de los indios, advierte que para muchos, la celebración del Día de Acción de Gracias "es como si les dieran una bofetada" y muchos no observan esta fiesta nacional.

Sentimientos parecidos surgen con relación a otras imágenes populares que se tienen de los indios norteamericanos. La popularidad de la película "Pocahontas" de los estudios Disney ha contribuído a que los niños vean a los indios como seres humanos en vez de las criaturas desalmadas que describían los puritanos. Pero, en la vida real, aclara Sisto, Pocahontas tenía escasos 11 ó 12 años, lo que provocó la ira de muchos indígenas quienes consideran que fue explotada por los colonizadores. "No existen imágenes populares de los indios que reflejen la realidad," asevera Sisto.

"Ni siquiera los investigadores son norteamericanos nativos."

Esto presenta un serio problema, según Jeannette Henry Costo, reconocida historiadora de los indios californianos. "Generalmente se supone que el estudio de la historia sirve para educar sobre el pasado, presente y futuro. Pero la información histórica también se usa para adoctrinar a las personas en la ideología del grupo político dominante. El que esta versión poco certera de la historia se enseñe en nuestras universidades y en escuelas primarias y secundarias es razón de alarmarse", enfatiza la historiadora. Para corregir esto "necesitamos más estudiantes indoamericanos que se especialicen en la historia de los norteamericanos nativos."

"El arraigo de estas imágenes estereotipadas dificulta que el resto de la población vea a los indígenas en toda la complejidad de su situación, con un estado legal único," precisa Carlos Cortés, profesor emérito de historia en UC Riverside. "Y el no entender y respetar su cultura, hace más difícil también relacionarse con ellos. Al entablar una relación, lo hacemos como seres humanos con características culturales específicas. Si no tenemos una visión y entendimiento de la cultura indígena, es difícil relacionarnos con este grupo fuera del marco de referencia que la cultura popular ha creado," concluye Cortes.

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