
November 5, 1999
Encienda Una Vela
Padre Thomas J. McSweeney, Director of The Christophers
Se dice que en los sitios de trabajo, en Estados Unidos, los empleados están exigiendo una misión más amplia en sus funciones. Más que simplemente ganarse el sueldo. Un empleado lo puso en estas palabras: "mi trabajo no me estimula para expresar mi creatividad o mi individualidadlo único que hago es trabajar para vivir".
Como muchos otros, siente que todo lo que hace es trabajar para hacer dinero para comer, y luego come para tener energías y poder volver al trabajo. Llevado a extremos, es un proceso que somete el espíritu humano a la supervivencia económica. Y es precisamente un tema que está recibiendo mucha atención de la prensa.
Richard Leider, autor de The Power of Purpose: Creating Meaning in Your Life and Work (el Poder del Propósito: Creando significado en su vida y en su trabajo), orador y asesor de empresas como American Express y General Motors, dice que muchas compañías están considerando, "¿cómo podemos atraer y renovar las energías y el talento de nuestra gente?
En los últimos 25 años, una solución ha sido reconfigurar las prácticas de trabajo, permitiendo a los empleados una participación en las ganancias, en la administración o en la propiedad de la industria. Pero hay aún otro remedio que está ganando popularidad, para restablecer la dignidad de los trabajadores hoy en día un remedio de tipo espiritual. Basado en el reconocimiento de una antigua idea: todos nosotros contamos seres humanos, y tenemos valores innatos como hijo de Dios. Nuestra vida y nuestro trabajo tienen, y merecen, significado.
El analista laboral Adam Bryant observó recientemente en el periódico New York Times que, "el sector privado ha decidido que una de las pocas formas que le queda para lograr más de sus empleados es ayudarles a encontrar un objetivo y un sentido de destino".
He aquí un ejemplo: James Amos, presidente de la Mail-Boxes Etc., se dió cuenta de que era inútil tratar de motivar a los empleados con informes financieros, y decidió tomar los servicios de una hermana religiosa Suzanne Donovan para crear un lema de la compañía. Todos trabajaron en el proyecto, y al final se concentraron en ocho puntos: cuidado, honestidad, justicia, integridad, confianza, respeto, compromiso y responsabilidad. Y ahora se alienta a los empleados a seguir este lema. Precisamente, una vez al mes, se reúnen en grupos para conversar sobre las distintas formas en estos valores pueden motivar su desempeño en el trabajo. Dice Amos "estamos decididos a restaurar, en nuestra economía, el sentido de dignidad del trabajador".
Para todos nosotros, esa dignidad está cimentada no simplemente en el tiempo sea en el lugar de trabajo, en el hogar o cualquier otro lado sino en la eternidad. Arando un campo, martillando un clavo, barriendo el piso, enhebrando una aguja, escribiendo un memorandum, vendiendo un producto, cuidando a un enfermo cada una de estas funciones se pueden convertir en una oración y en una parte del plan continuo de la creación de Dios. Pero eso significa hacer nuestro trabajo con intención divina. Cualquiera sea nuestro trabajo, la santidad es posible cuando nuestra labor es no sólo por un sueldo por cierto, muy necesario sino por nuestro propio bien y el bien de quienes nos rodean.
Dios nos confió una misión a cada uno de nosotros, que abarca toda nuestra vida, todo nuestro ser. De modo que por qué no crear nuestro propio lema, uno que ponga nuestra labor en las manos de Dios.
Para obtener una copia gratis de ECOS Cristóforos S-101 "Para usted respetuosamente", escriba a The Christophers, 12 East 48th Street, New York, NY 10017.