May 14, 1999


Hispanic Radio Network/La Red Hispana
LA COLUMNA VERTEBRAL
El Soporte Informativo Para Millones de Hispanos
Por Javier Sierra

El Susurro del Diálogo Contra el Rugir de las Armas

En la mente de los padres y madres de este país resuenan todavía los ecos de la espantosa matanza ocurrida en la Escuela Secundaria Columbine de Colorado. El día 20 de abril, dos alumnos —borrachos de rencor y armados hasta los dientes— decidieron celebrar el aniversario del nacimiento de Adolfo Hitler perpetrando una carnicería que causó la muerte a 15 personas muertas, incluyendo a los dos carniceros, y dejó al mundo preguntándose de dónde vino semejante tempestad de odio.

Según la policía, Eric Harris, de 18 años, y Dylan Klebold, de 17, se habían propuesto "destruir la escuela". No sólo querían masacrar al mayor número posible de compañeros y profesores, sino también demoler el edificio con decenas de bombas de mayor o menor poderío. El cáncer de la violencia juvenil y un país infestado por casi 200 millones de armas volvieron a dejar un reguero de sangre en la conciencia nacional. Es difícil cambiar el tema, pero hoy quiero hablarles de quienes creen en el armonioso susurro del diálogo, no en el mortal rugir de las armas.

Les voy a hablar de tres muchachas, tres estudiantes californianas, que han levantado un muro de indignación, paciencia y coraje para defender a algunas de las escuelas más humildes de Los Angeles. En este caso el enemigo no son balas ni metralla de efecto inmediato. Se trata de un enemigo más sutil, más paciente y silencioso, pero en muchos casos, no menos letal—la contaminación tóxica.

Todo empezó cuando el Distrito Escolar decidió construir una nueva escuela, la primera en 30 años, llamada Jefferson Middle School, en la sección Centro Sur de Los Angeles. Pero el lugar elegido para educar a 2,000 estudiantes—la mayoría latinos o afroamericanos y casi todos pobres— fué lo que puso en pié de guerra contra la injusticia ambiental a María Pérez, Fabiola Tostado, ambas de 15 años, y Nevada Dove, de 18.

Resulta que justo enfrente del terreno existió durante años un taller de cromado de autos, un lugar tan tóxico que fué elegido por el gobierno federal para incluirlo en su proyecto multimillonario de limpieza ambiental, el llamado Super Fund. Al construirse la escuela, se descubrió que la tierra y el agua estaban contaminadas con cromio hexavalente, una toxina que causa sarpullidos, enfermedades del riñon y el higado y, en niveles elevados, daños cerebrales e incluso la muerte.

Al ver que las obras no se detenían, las tres mosqueteras decidieron tomar sus propias muestras de suelo y realizar análisis independientes, los cuales confirmaron que situar una escuela en ese lugar sería un error. Sin embargo, el distrito escolar concluyó que el suelo contaminado estaba demasiado profundo para causar daños, y la escuela acabó inaugurándose en julio pasado. Pero María, Fabiola y Nevada insistieron y finalmente lograron organizar una reunión comunitaria con la asistencia de representantes del distrito escolar. Allí las tres demostraron el pésimo planeamiento de la obra. Al preguntárseles que ocurriría en caso de emergencia, los funcionarios escolares respondieron que los niños serían evacuados a una instalación en el 9200 de South Broadway. Al instante, las tres sacaron una foto del lugar que mostraba un lote vacío.

Esa fué una victoria parcial para María, Fabiola y Nevada, pero les esperan muchas batallas más. Nevada asegura que al menos otras 9 escuelas fueron construídas en lugares tóxicos en Los Angeles. Y ellas saben que lo que está en juego es la salud de niños y jóvenes como ellas tres. Millones de niños, en su mayoría hispanos y afroamericanos, viven y estudian expuestos a productos tóxicos. En California, el cáncer ya es la principal causa de muerte por enfermedad infantil, en 12 años el índice de asma ha aumentado un 75%, casi 350,000 niños tienen dificultades en pensar, concentrarse y aprender (síntomas de envenenamiento por pesticida o plomo), 18 escuelas están a menos de una milla de la instalación más tóxica del estado.

La abismal diferencia entre María, Fabiola y Nevada, y Eric y Dylan es que para ellas, una escuela es templo del saber; para ellos, un altar de sacrificio.

¿Es usted o sus hijos víctima del racismo ambiental o de la violencia escolar? La Red Hispana puede ayudarlo gratis. Llame al 1-888-SU-RADIO, es decir, 1-888-787-2346.

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