May 7, 1999


Encienda Una Vela
Padre Thomas J. McSweeney, Director of The Christophers

Usted, Sí, Puede Lograr el Cambio

Una vez le dijeron a Denise Lugo, una joven mexicana-norteamericana, que no podría ir a la universidad por su serio problema de dislexia. Pero ella fué, y actualmente es la directora del Museo Latino de Historia, Arte y Cultura en Los Angeles.

Cuando Julie Martinez, de Chicago, entró en el negocio de la construcción, muchos dudaron. Sin embargo hoy día es la fundadora y presidenta de una compañía que vende, renta y repara equipos de construcción.

Carmen Pacheco abrió la primera firma de abogados en Nueva York, manejada por mujeres latinas —que además de servir a corporaciones, es el puente entre Wall Street y el comercio hispano.

Ninguna de estas mujeres permitió que la duda de los demás les impidiera realizar sus sueños. Con fe, talento y perseverancia, lograron que esos sueños se convirtieran en realidad —crearon una posición profesional para sí mismas que nadie pensó que se llegaría a concretar. Tales logros demuestran la verdad del lema Cristóforo: "Es mejor encender una vela que maldecir la oscuridad".

A veces encendemos velas para nosotros mismos y para quienes nos rodean. Otras veces tenemos la posibilidad de iluminar el camino de seres humanos que quizás nunca conoceremos, y tam-bién el sendero de generaciones venideras. Y si ustedes creen que la edad tiene algo que ver en todo esto, pues consideren estos dos ejemplos.

Marjory Stoneman Douglas, de 103 años de edad, es más conocida por haber escrito el libro `Los Everglades: Río de cesped' (The Everglades: River of Grass). Comenzando en la década del 40, durante varios años se enfrentó a grupos de interés que habían permitido la destrucción de ese magnífico habitat (los Everglades es una zona húmedad de pantanos y arboleda en el estado de la Florida, donde la naturaleza y su belleza se habían mantenido casi intactos). Aunque se encontró con una fuerte oposición, la Sra. Douglas logró detener la construcción de un aeropuerto que dañaría seriamente a los Everglades. Y en 1993 recibió la Medalla de la Libertad por su encomiable lucha por salvar la tierra que tanto amó.

Y luego tenemos a Craig Kielberger. Hace poco tiempo atrás, cuando sólo tenía doce años de edad, este muchachito canadiense abrió un día el periódico y le llamó la atención un artículo. La historia de un niño de Pakistán que había sido asesinado por tratar de revelar los horrores del trabajo de los menores de edad en su país. Y con un grupo de amigos Craig formó `Liberemos a los niños' (Free the Children), su propia organización de derechos humanos que captó la atención de los medios de difusión internacionales y hasta afectó políticas gubernamentales. Craig alienta a jóvenes para que hablen en nombre de otros jóvenes en el mundo —miles de niñas y niños que han tomado la causa de los derechos de los niños.

Estas personas han hecho de éste un mundo mejor. Al principio la lucha por encender una vela parece abrumadora e imposible. Quienes lucharon por acabar el comercio de esclavos se encontraron con una enorme oposición. Las mujeres que lucharon por el derecho al voto femenino se encontraron con la burla. Y a las personas con incapacidad física se les dijo que el acceso al transporte, a un empleo y a las actividades diarias les sería imposible.

Pero quienes son lo suficientemente decididos para creer que pueden lograr el cambio, hacen siempre de éste un mundo mejor. Y así lo es también con ustedes. Cuando otros digan, "No es posible. Eres poco realista. Es demasiado complicado. Siempre habrá injusticia. Dáte por vencido". Anímese y sigan su corazón. No sólo pueden cambiar su propia vida, sino también al mundo.

Para obtener una copia gratis de ECOS Cristótoros S-198 "Una cuestión de conciencia", escriba a The Christophers, 12 East 48th Street, New York, NY 10017.

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