March 12, 1999


La comunidad y el fútbol

Por Luis Villanueva

Estados Unidos es el primer país del mundo donde la práctica del fútbol competitivo en los niveles infantil y juvenil se quiere determinar sólo por la posición económica de los participantes. Eso para nuestra comunidad no es nada bueno, y usted y yo debemos hacer todo lo posible por cambiar esta situación.

Una de las razones por la que el fútbol es el deporte más popular en el mundo es porque sólo se necesita tener un balón o algo que se le parezca y un espacio para jugarlo; en muchos de los casos no tiene que practicarse en un campo reglamentario; la calle, el baldío, el llano o la playa han sido las primeras escuelas de las grandes luminarias del deporte como Pelé y tantos otros. Estas simples condiciones permiten que este deporte lo puedan practicar todos los niños y jóvenes del mundo. En Estados Unidos el fenómeno es un poco diferente.

El fútbol a nivel juvenil e infantil se practica en dos niveles claramente definidos: el competitivo y el recreativo. Practicar el fútbol como una actividad recreativa con una organización ya establecida como AYSO cuesta alrededor de 70 dólares por temporada. Se puede jugar desde los 5 hasta los 18 o 19 años de edad. Esta organización y otras parecidas, cumplen un papel relevante en el desarrollo social del individuo porque fomentan la cooperación y el entendimiento del individuo. Aquí, todo mundo puede participar ya que el costo no es tan alto.

En el nivel competitivo la historia es diferente. Para participar en este nivel además de ser buen jugador, se necesita como dice La Bamba "otra cosita": dinero, mucho dinero. El costo por jugador para participar en un equipo de club va desde 500 dólares en los clubes más modestos hasta 2 ó 3,000 dólares en los equipos más caros.

Estos precios son prohibitivos para la clase baja que es donde está el grueso de nuestra comunidad. Cuando se observa la composición racial de los equipos que participan en torneos ó en los campeonatos de fútbol, se notará que casi todos los jugadores son blancos, fenómeno que está todavía más acentuado en los equipos femeninos. Esta limitación del número de jugadores de ascendencia latina no es porque nuestros jóvenes y niños no quieran o no sepan jugar; es tan caro que sus padres no pueden pagar. Los afortunados son reclutados por los equipos ya establecidos que les pagan todos los gastos. ¿Se ha dado cuenta que cuando su hijo o hija quieren jugar en el equipo de su "high school" tienen una competencia muy fuerte de otros jóvenes? La mayoría de esos jóvenes han estado jugando en clubes el resto del año.

¿Qué pasa con el resto de nuestros hijos e hijas? Los que pueden pagar, se quedan en los clubes que hay en la comunidad. Aún así, quedan muchos niños y jóvenes fuera de la competencia del club. Los que no pueden pagar esas cantidades sólo les queda jugar en las organizaciones recreativas, pero fuera de la competencia de clubes.

En Estados Unidos hay una ramificación importante de practicar el fútbol durante la niñez y la juventud: los buenos jugadores y jugadoras tienen la oportunidad de continuar sus estudios universitarios. Lo anterior quiere decir que si su hijo o hija tiene talento para jugar este deporte, puede recibir una beca para estudiar en la universidad. La institución le paga la educación al joven a cambio de jugar para esa escuela. Si usted, padre de familia tiene una hija, las posibilidades son aún mayores porque hay más oportunidades y menos competencia en algunos deportes de mujeres porque a nivel universitario son relativamente nuevos.

¿Y qué cree usted? El fútbol es el deporte más recientemente incorporado a los programas universitarios y por lo tanto es el número uno en oportunidades para las muchachas que tengan deseos de seguir sus estudios.

En todo el condado de San Diego hay pocos clubes accesibles para la gente de escasos recursos económicos. Uno de estos clubes que sirve a la juventud de la comunidad es el "Chula Vista Youth Soccer Club." La razón principal por la que este club verdaderamente ayuda a la gente de bajos recursos es porque ni el presidente ni los entrenadores trabajan con fines de lucro. El trabajo que desarrollan con los jóvenes es totalmente gratuito. Estos entrenadores quieren poner su granito de arena para que los muchachos y muchachas que juegan en los equipos de este club tengan la oportunidad de seguir practicando el deporte competitivamente.

En conclusión, apoyemos a los clubes locales para que sean tan fuertes y reconocidos como los del norte del Condado. Demos más apoyo todavía a clubes como el "Chula Vista Youth Soccer Club." Con este apoyo no sólo se logra que nuestros hijos e hijas desarrollen mente sana en cuerpo sano como nuestros antepasados aztecas, incas, mayas, etc. Es posible que también sea su boleto a una universidad que les dará la oportunidad de continuar su educación.

El club necesita principalmente patrocinadores. Recuerde que si usted tiene un negocio y quiere ayudar, su contribución es deducible de impuestos; si usted quiere ser un entrenador o tiene un hijo o una hija que le interese jugar fútbol competitivo, llámenos.

Luis Villanueva (619) 465-8408 correo electrónico: laraza@access1.net

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