March 5, 1999


COMENTARIO

Controlando el Crecimiento Estudiantil en la SDSU

Por Stephen L. Weber
Presidente de la Universidad Estatal de San Diego

Pregúntele a cualquiera que ha vivido en el área de San Diego durante más de 10 años. El ó ella se acordará de los problemas legendarios que enfrentaba la Universidad Estatal de San Diego a mediados de la década de los 80, cuando se podían escuchar los gemidos del recinto universitario por el estrés de contar con pocos fondos y demasiados estudiantes.

Las cosas han cambiado. Hoy en día, la SDSU es un lugar mucho más acogedor y afectivo. Sin embargo, existe el peligro de que los factores que causaron la sobrepoblación estudiantil en la Universidad a mediados de los 80 vuelvan a aparecer. Estamos tomando las medidas necesarias para evitar que esa situación se vuelva a repetir. Nuestros esfuerzos son evidentes para todos nuestros vecinos y amigos en San Diego. Queremos que todos entiendan que es lo que estamos haciendo y por qué.

La Universidad Estatal de San Diego es un recinto de creciente popularidad. El número de solicitudes aumentó en un 28 por ciento tan sólo el año pasado. La SDSU no es la única. Muchos de los otros recintos del Sistema de Universidades Estatales (CSU) enfrentan la misma situación. Sin embargo, desde el otoño de 1993, el número de inscripciones en la SDSU ha ido creciendo dos veces más rápido que las matriculaciones en todos los recintos juntos.

Para mediados de 1996 ya era evidente que había que tomar ciertas medidas para mantener el crecimiento estudiantil bajo control. Empezamos por discutir el tema a nivel interno. Fué entonces que el Senado de la SDSU y miembros del recinto universitario decicieron tratar de conseguir la autoridad necesaria para hacerlo. El permiso se nos otorgó la primavera de 1997. Sin embargo, no lo utilizaríamos hasta el semestre de primavera de 1999. De los 7,500 estudiantes que solicitaron admisión, 700 de ellos no pudieron ser admitidos a la SDSU aunque calificaban para ingresar al Sistema de Universidades Estatales. Ahora enfrentamos un reto mayor —un altísimo número de solicitudes para el semestre de otoño.

Los que más nos preocupan son los estudiantes de primer año. Recibimos más de 20,000 solicitudes para el semestre de otoño de 1999, pero sólo podremos admitir a menos de 4,000. Esto significa que miles de estudiantes que califican para ser admitidos al sistema CSU no podrán ingresar a la SDSU.

El proceso

¿Cómo decidimos cuántos estudiantes podemos admitir y quiénes serán? Primero tratamos de determinar cuántos de nuestros estudiantes van a regresar y luego calculamos aproximádamente cuántos espacios estarán disponibles para nuevos estudiantes. Después revisamos la cantidad de solicitantes y sus credenciales académicas.

Un 80 por ciento de los estudiantes de primer año que admitimos ingresa gracias a su promedio de calificaciones y al resultado en sus exámenes de admisión. A la vez, un 80 por ciento de los estudiantes transferidos son admitidos de acuerdo al promedio de calificaciones que recibieron en su antigua institución. El otro 20 por ciento de estudiantes en ambas categorías es admitido utilizando otros criterios, tal y como su proximidad al recinto, las necesidades de la universidad, sus excepcionales talentos y otras perspectivas especiales, que el estudiante podría brindar al recinto.

A aquellos estudiantes que no podamos admitir, la SDSU los aconsejará acerca de otras instituciones dónde puedan continuar sus estudios y lograr sus metas académicas. También, sus solicitudes serán transferidas a aquellos recintos universitarios del sistema CSU que aún estén aceptando solicitudes.

Desde 1997 hemos mantenido informados a los consejeros de las secundarias y los colegios comunitarios acerca de nuestra necesidad de controlar nuestro crecimiento estudiantil. Seguiremos manteniéndolos informados a medida que la SDSU adopta un proceso de admisión más selectivo.

El resultado

Si no controlaramos el número de inscripciones para que se ajuste a nuestro presupuesto, no podríamos preservar la calidad académica de la educación que se imparte en la SDSU. Nuestros estudiantes contarían con menos profesores a tiempo completo, menos clases, menos computadoras, menos servicios estudiantiles y bibliotecarios. En general, la experiencia educativa que se vive en el recinto se devaluaría.

La Universidad Estatal de San Diego está orgullosa de su distinguido profesorado y sus excelentes programas académicos. Nos complace que un creciente número de estudiantes esté consciente de la calidad educativa que ofrecemos y solicite ser admitido a nuestra institución. Sin embargo, también estamos resueltos a mantener esa calidad para que nuestros estudiantes estén preparados para enfrentar los retos del mundo exterior una vez que abandonen la SDSU.

Estamos comprometidos a beneficiar al mayor número de estudiantes posible. De hecho, desde 1993, hemos admitido a más estudiantes que los permitidos por nuestro presupuesto. Anticipamos que nuestro crecimiento estudiantil continúe y que nuestro presupuesto aumente. La Universidad Estatal de San Diego cuenta con una larga y orgullosa tradición de satisfacer las necesidades educativas de San Diego y seguiremos proporcionando oportunidades educativas a nuestra gran y diversa comunidad. Estamos comprometidos a mantener la maravillosa diversidad étnica del recinto y los beneficios que ésta provee a la educación de calidad que ofrecemos.

La única manera para lograr nuestras metas es controlando el crecimiento estudiantil. Apreciamos el apoyo de la comunidad y de la región a medida que nos adaptamos a este desafiante proceso.

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