March 4, 2005

Grupos indígenas luchan por mantener sus tradiciones

Por Luis Alonso Pérez

En México, como en muchos lugares del mundo, los grupos indígenas que sobrevivieron el exterminio o esclavitud de los países conquistadores, se han visto obligados a luchar por mantener viva su cultura y sus tradiciones. Por desgracia, poco a poco han ido perdiendo esa lucha, ante los imperios o gobiernos poderosos que se han esforzado por desaparecer gradualmente su cultura y orillar a los indígenas a dejar su forma de vida, para convertirse en ciudadanos, trabajadores y consumidores de las “sociedades modernas”.


Julio Lopez y sus hijos - Comunidad Purepecha de Rosarito

Según reportes de la UNESCO, en México se han contabilizado alrededor de 110 idiomas extinguidos, entre ellos el chiapaneco y el cuilateco, que llegaron a su fin en pleno siglo XX. Actualmente por lo menos 14 lenguas menores están en serio peligro de desaparecer. Debido a esta grave situación, el 21 de febrero se ha designado por las Naciones Unidas como el Día Internacional de la Lengua Materna, con el objetivo de promover la protección de las lenguas y tradiciones indígenas.

Como parte de la celebración mundial, el Centro Cultural Tijuana llevó a cabo una reunión de grupos indígenas de Baja California y grupos de indígenas migrantes del sur de México, que continúan luchando por mantener vivas sus tradiciones.

El evento se llevó a cabo el sábado 26 de febrero y contó con la participación de representantes de las comunidades Kumiai, Kiliwas y Pai-Pai, así como representantes de comunidades indígenas del sur del país como Puréhpechas, zapotecos y mixtecos . Cada uno tuvo la oportunidad de hablar sobre su cultura y tradiciones orales; sobre los problemas que enfrentan en las “sociedades modernas” como la discriminación y el abuso.

Julio López pertenece a una comunidad Puréhpecha –originaria del Estado de Michoacán– que actualmente vive en Rosarito. El y su familia trabajan con sus paisanos para mantener vivas sus tradiciones y lograr que sus hijos se sientan orgullosos de su pasado, para que cuando llegue el momento, puedan transmitir sus conocimientos a las futuras generaciones. “Es una lástima ver como nuestras tradiciones se van muriendo, como una presa que se va quedando sin agua”, expresó Julio.

Al finalizar las narraciones se llevaron a cabo cantos y danzas tradicionales de las diversas comunidades indígenas de la región, entre ellos, el grupo de danza Pai-Pai Xumrsi Xarsill (estrella del amanecer). Delfina Albañez ha pertenecido a este grupo desde que era una niña, su abuelo es el jefe supremo de su comunidad y uno de los dos últimos hombres que conocen su lengua materna. El solía enseñar sus tradiciones a los niños de la comunidad, pero ya es muy anciano y su salud no le permite continuar con esa labor.

“Hay muchas diferencias entre los grupos (indígenas), pero me he dado cuenta de que todos estamos orgullosos de nuestras lenguas, música, cantos y vestimentas. La mayoría decidimos participar por nuestros hijos”.

Para los miembros de las comunidades indígenas en Baja California, la mayor amenaza a sus tradiciones es la falta de educación. La mayoría de los niños no cuentan con servicios educativos adecuados, ni cuentan con un programa que contemple la enseñanza de su cultura y tradiciones.

Ana Gloria Rodríguez pertenece a la comunidad Kumiai de San Jose de la Zorra, donde se ha desarrollado un programa educativo de la lengua indígena, danza y canto. Este proyecto tiene varios años en marcha, sin embargo hasta ahora se ha logrado que las clases se impartan diariamente a un grupo de aproximadamente 40 alumnos, en su mayoría niños. “No contamos con recursos para cosas básicas como sillas ni pizarrones, pero no tenemos otra opción” comentó Ana Gloria.

La lucha continúa y el futuro de su cultura sigue en juego, pero el espíritu y trabajo duro de los indígenas seguirá conservando sus tradiciones por muchos años. La pregunta es ¿cuántos más?

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