June 27, 2003


El sentido del espacio:

James Hubell y su alma en forma de hogar

Por Mariana Martinez

Vibra un ruido sordo entre mis venas, postrada aquí en la cima, en la mira de un cielo sin nubes. Los techos son merengue y hay un ave fénix en el piso del cuarto, con conchas marinas como parte de las paredes. Los caminos, cual ríos serpenteantes rozan el verde paisaje, luego una fuente y una alberca negra, en cuyo fondo habita un dragón, que acecha mi despertar. Este es el hogar de James Hubbell.

Mientras subía por el sendero que conduce a su casa me sentí ansiosa y emocionada. Me invitó a conocerlo mi amiga Teresa, recién convertida en arquitecto del ITT (Instituto Tecnológico de Tijuana) que organizó este viaje con el resto de sus compañeros y algunos maestros de la universidad. El estrecho camino es acompañado por la sombra de árboles muy viejos, mudos espectadores en la pelea entre el viento frío de Julian y los fuertes rayos del sol.

Nos recibe un hombre alto y canoso, con los cachetes rojos y una sonrisa, nos indica donde estacionarnos y luego, ya en un círculo, se presenta con todos. El tour empieza con la entrada a su pasado: Fue a 13 escuelas y tuvo cinco “padres” antes de salir de la preparatoria, se sonroja al decir “Nunca fui bueno en la escuela, era muy mal estudiante” así que se fugó a la naturaleza, primero tomando fotografías de caballos y luego dibujándolos mientras soñaba llegar a ser pintor. Pero el departamento de arte de la universidad no tenía cupo para las clases de pintura así que decidió tomar algunas clases de escultura, que se volvieron su nuevo refugio.

Su interés por la arquitectura vino después, porque tuvo la idea de construir su propia casa, así que empezó platicando con muchos de sus amigos, algunos de ellos ingenieros y arquitectos y los invitó a la aventura que hasta ahora, ha durado 43 años.

Su primer edificio fue hecho con adobe y rocas. Construyó su casa por partes, en pequeños edificios independientes, lo que le permitió hacerlo sin préstamos y con material barato, como lo son las rocas que el mismo tomó del lugar “Mi primer edificio es muy sólido, estaba tratando de anclarme a algún lado”, analiza.

Habla con los estudiantes que vinieron, sobre la importancia del espacio entre los edificios. “Lo importante no es el edificio, es a donde te lleva”, alecciona. Los estudiantes parecen intimidados por la genialidad de su trabajo pero se tranquilizan ante su presencia honesta, él les habla de la vida como un lugar donde te puedes encontrar a ti mismo por medio de la belleza, así que para él pintar, esculpir o diseñar son todas parte de su búsqueda privada que comparte con el resto de la comunidad.

Su manera de aprender es por medio de los sentidos, sus manos tienen memoria mientras van tocando azulejos, adobe, cemento, cerámica y madera en el que encuentra sus arquetipos. Cada año, abre su casa para que la visiten y conozcan; este año, en Junio 15, 750 personas aceptaron su invitación.

Hubbell trabaja con estudiantes de arte y arquitectura de cinco países con los que ha desarrollado proyectos a lo largo de la costa del pacífico con sus talleres “de tierra y alma” que son parte de su fundación Ilan-Lael. Esta fundación fue creada como “una red de proyectos a lo largo de las costas del pacífico. Estos talleres buscan inspirar en los participantes la confianza de vivir en armonía productiva con la naturaleza y sus semejantes, construyendo desde una postura positiva hacía la vida misma”.

Sus talleres incluyen Vulcan Mountain en Julian, CA,1993 , Issaquah, Washington, en 1993 y el Rancho La Puerta, Tecate, México, 1993 Donde construyó salones para educación de salud ambiental que parecen piedras gigantes desde la distancia y tienen ventanas de cuarzo que se mezclan perfecto con el entorno.

La fundación también está involucrada en el proyecto de Parques de la orilla del pacífico, que como pone en su página de Internet http://www.hubbellandhubbell.com. “Encuentro valioso trabajar con estudiantes de arquitectura de diversos contextos y culturas y conocer su visión de un parque que no solamente celebre su propia cultura si no la interrelación con las otras culturas del pacífico y del mundo”. Hasta ahora, ha trabajado con estudiantes de Rusia, China, Estados Unidos y México en la construcción del parque Tierra y Alma en Vladivostok, Rusia en 1996, Perla del Pacífico en San Diego,CA, 1998 y Perla del Pacífico, Yantai, China en el 2001.

También está involucrado en la construcción de una escuela en Tijuana, en una zona de bajos recursos llamada Colonia Esperanza, donde constantemente está en construcción una primaria donde actualmente van 250 niños. La escuela fue construída con trabajo voluntario de estudiantes de universidades locales que imparten arquitectura que con la supervisión tienen la oportunidad de compartir y aprender por el bien de la ciudad. Hubbell dice “no puedes explicar a San Diego sin Tijuana: son uno. Una vez vi una escultura de una pareja en es exacto, es como trabajar con jazzistas y eso me encanta”.

Su método de trabajo incluye trabajar simultáneamente en 10 ó 15 proyectos, y sus edificios comienzan casi siempre como maquetas de cerámica y luego dibujos, antes de hacer una maqueta estructural. Ve cada edificio como una pieza musical donde hay que mezclar todos los instrumentos; una novela o incluso, un ser vivo. Habla poéticamente (un arte que también lo a tocado) y le propone a sus estudiantes encontrar el lenguaje en que cada edificio habla, y si lo descubren, todo lo demás cae en su lugar. Exuda inspiración.

¿Sus planes a futuro? Actualmente está trabajando en un parque temático para La Joya (Tijuana) con el grupo Rotario y en un nuevo edificio para Esperanza, que ya planean expandir hasta preparatoria. Tiene a cinco personas ayudándole a trabajar el vidrio, el hierro forjado, el metal y la cerámica tres días a la semana y al preguntarle, ¿Por qué sigues construyendo? Contesta “porque si no, patearía al perro”.

Se despide de nosotros porque tiene que trabajar en una puerta que debe tener lista para mañana y nos deja ahí, en la mitad de su jardín, para que disfrutemos la comida entre las plantas y sus dragones.

Return to the Frontpage