
June 23, 2000
Las sinfonías del alba
Por C.F. Kelly
- La primera mañana en Managua, Nicaragua,
- me desperté al venir la madrugada
- cuando cantaban los gallos orgullosos
- dirigiendo una orquesta de pajaritos
- en la sinfonía temprana del alba.
- Me desperté en el rancho de Simeón Rizo
- muy alto en las montañas de Jinotega
- agarrando mi cobija contra el frío y
- escuchando las campanadas claras de la campana
- en la sinfonía cariñosa del alba.
- Me desperté con los tiros en la distancia
- y me pregunté si los guerrillos atacaban
- o si sólo practicaban su música militar,
- o si eran percusionistas accidentales
- en esta sinfonía belicosa del alba?
- Me desperté tarde el sábado sabiendo
- que vendría primero el calor del sol Atlántico
- y después, las lluvias tropicales probando
- el paraguas comprado barato en Bluefields,
- y soñé con la sinfonía calurosa del
alba.
- Me desperté temprano el día de descanso
- con brisas frescas y la falta, preciosa falta,
- del ruido que producían los albañiles,
- y hubo una paz especial, un interludio
- en la sinfonía tranquila del alba.
- Me despertaba siempre a la realidad del día
- sin recordar las pesadillas de la noche
- que me llenaban de temores horribles,
- y buscaba la luz de los amores y amistades
- en la sinfonía mágica del alba.
-
Return
to Frontpage