July 23, 1999


Hispanic Radio Network/La Red Hispana
LA COLUMNA VERTEBRAL
El Soporte Informativo Para Millones de Hispanos
Por Javier Sierra

Justos Pagarán Por Pecadores

Sus varias fotografías han estado mirando al país con ojos vacíos desde hace semanas. Nos las hemos encontrado en los periódicos, la televisión, las oficinas postales, en cientos de páginas de la Internet. Son las fotografías del hombre más buscado en EEUU, el objetivo número uno del FBI.

Por fin Rafael Reséndez-Ramírez se entregó la mañana del 13 de Julio, 1999, a las autoridades federales en El Paso, Texas. El supuesto Asesino del Ferrocarril está acusado de dos asesinatos, se le ha relacionado con otras seis muertes y, según las autoridades, es sospechoso de haber cometido 14 más. Pero mis temores de que las supuestas fechorías de este inmigrante natural de Puebla, México, de 37 años de edad, salpicarían al resto de la comunidad hispana, tristemente se están haciendo realidad.

Empecemos por el principio. La caza humana contra Reséndez-Ramírez (cuyo nombre verdadero es Angel Leoncio Reyes Reséndiz) comenzó en agosto de 1997. Desde entonces se le han acabado adjudicando ocho asesinatos en Illionois, Texas y Kentucky. Todos los crímines fueron cometidos cerca de las vías del tren, el sistema de transporte que le llevó a varios estados del país. El asesino, además, demostró una especial ferocidad al eliminar a sus víctimas, especialmente a las mujeres, a quienes violó y mató salvajemente a golpes.

Según el FBI, el historial criminal de Reséndez-Ramírez data de 1976 y su rosario de delitos se extiende desde California a Nuevo México, pasando por Oklahoma y Florida. El Servicio de Inmigración y Naturalización (SIN) lo ha arrestado y deportado 12 veces, incluyendo ocho ocasiones desde enero del año pasado. De hecho, la búsqueda de Reséndez-Ramírez incluye también uno de los episodios más embarazosos de la historia reciente del SIN.

El 2 de junio, los agentes de inmigración lo arrestaron y lo deportaron a México sin advertir que en sus manos tenían al hombre más buscado del país. Dos días más tarde, Reséndez-Ramírez supuestamente mató a hachazos a una anciana de 73 años en el condado texano de Fayette. El descuido del SIN es ya objeto de una investigación interna del Departamento de Justicia, la agencia de la cual depende.

Para remate, Reséndez-Ramírez, residente de Rodeo, México, casado y padre de una hija de tres años de edad, tiene fama de ser un hombre pacífico, amante de su familia y respetado en su comunidad. Los supuestos crímenes, sólo los comete en suelo norteamericano.

Como ven, el caso de Reséndez-Ramírez es el blanco perfecto para los enemigos de los inmigrantes en general y de la comunidad hispana en particular. Es demasiado perfecto para dejarlo escapar. Se trata de un criminal de por vida, que se ha aprovechado de la "debilidad" de las leyes de inmigración durante 23 años, que ha burlado al cuerpo policial más prestigioso del mundo, el FBI, y ha asesinado a ciudadanos norteamericanos, no mexicanos, en suelo norteamericano. Es la receta perfecta para la próxima caza de brujas, perdón, de inmigrantes.

Sea declarado Reséndez-Ramírez culpable o no, sólo horas después de su arresto, las consecuencias ya empiezan a notarse. En Iowa, el candidato ultraderechista a la presidencia Pat Buchanan exigió que se construya de inmediato una barrera triple en la frontera para detener la inmigración "ilegal". Asimismo, culpó a la marea de drogas que entra en el país junto con los "ilegales de causar el 80% de la violencia doméstica en Iowa —el estado donde casualmente comienzan las elecciones primarias presidenciales. Buchanan defiende que la metaamfetamina procedente de México es la causante de esa violencia. Sin embargo, un reciente estudio oficial indica que sólo el 15% de los casos de abusos involucran el uso de esa droga.

Buchanan, de cualquier modo, lo que persigue es echar leña al fuego. Y el fuego ya prende con facilidad. En varios puntos de la frontera, las organizaciones proinmigrantes han denunciado que durante la búsqueda del Asesino del Ferrocarril, la apariencia de mexicano le podría convertir a cualquier persona en sospechosa.

Culpable o inocente, Rafael Reséndez-Ramírez, en los ojos de millones de norteamericanos, nos está haciendo pagar a justos por pecadores.

¿Ha sufrido alguna vez discriminación por la apariencia de ser extranjero? ¿Han pagado sus derechos civiles los platos rotos de los pecadores? La Red Hispana puede ayudarlos a defenderse. Llame gratis al 1-888-SU RADIO, es decir, 1-888-787-2346.

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