January 29, 1999


Triunfo Sobre la Diabetes

Por el Dr. Henry Pacheco

Cuando describimos a nuestros amigos o parientes, podemos indicar su estilo de peinado, el color de sus ojos, su altura y, con el mismo tono de falta de importancia, podemos decir que la persona es diabética, especialmente si la persona es hispana. En efecto, uno de cada diez hispanos adultos tiene diabetes y uno de cada cuatro latinos que sufre de diabetes tiene más de 65 años de edad. Debido a que es tan común en nuestra comunidad, los latinos hemos aprendido a "vivir" con la diabetes, y, como un resultado desafortunado, hemos perdido el temor y la inquietud que esta enfermedad merece.

Los latinos podemos temer al cáncer, a los ataques cardíacos, a los accidentes y a la violencia, pero no tememos realmente a la diabetes porque es rara la vez que oímos de alguien que muere de esta enfermedad. Aún cuando es verdad que es rara la vez que la diabetes mata directamente, esta enfermedad es a menudo la razón que está detrás de las defunciones y discapacidades de muchos latinos cada año. La diabetes no tratada lesiona los vasos sanguíneos que irrigan y nutren todos nuestros órganos. Como resultado, los órganos vitales y delicados, como el corazón, los riñones, el cerebro y los ojos, sufren un daño significativo que puede conducir a la cardiopatía, insuficiencia renal (requiriendo diálisis o un trasplante), derrames cerebrales y ceguera. Igual de debilitante es el daño hecho a los nervios pequeños de nuestro cuerpo lo cual da lugar a la pérdida de la sensación en los pies de los diabéticos y puede conducir a las heridas no tratadas y hasta a la amputación. Para muchos hispanos, su discapacidad, incapacidad y muerte prematura son el resultado de la diabetes no controlada.

El reto más importante que nosotros enfrentamos con la diabetes es saber qué necesitamos hacer para protegernos de la enfermedad. Podemos hacer mucho para aplazar o aún para prevenir el inicio de la diabetes mejorando nuestra dieta, como comer con moderación y evitar comidas altas en grasa, altas en azúcar y otros carbohidratos (como pan blanco, pastas alimenticias, arroz) y altas calorías. Además, los latinos debemos comer más frutas y vegetales, más fibra y substituir el arroz y el pan blanco por cantidades moderadas de arroz pardo o arroz salvaje y por trigo entero u otro pan entero de granos. El ejercicio es otro paso crítico e importante para protegerse contra la diabetes. Todo lo que se necesita es tomar una pequeña caminata durante 30 minutos al día o, como mínimo, cuatro veces por semana. Pero cualquier actividad similar que ejercite el corazón, los pulmones y los músculos es de beneficio. Tanto comer en moderación como la voluntad de ejercitar ayudan a controlar un tercer problema que es una de las causas principales de la diabetes: la obesidad. Los latinos, así como un gran número de otros estadounidenses, sufrimos gravemente de sobrepeso, y todos nosotros estamos pagando por este peso excesivo en el costo de nuestra salud. En consecuencia, el mantenimiento del peso adecuado también ayudará a controlar la diabetes. Finalmente, los efectos nocivos del hábito de fumar cigarrillos son aún más graves para un diabético, siendo sumamente importante que deje de fumar.

Aquellos latinos que ya saben que tienen diabetes, deben hacer todo lo posible por estar bajo la atención de un profesional de salud. La diabetes a menudo se califica de "asesino silencioso". Uno no puede esperar hasta que los síntomas aparezcan, por que el daño irreversible puede ya haber ocurrido. Es importante ver a un médico, para que un plan de comida y de ejercicio pueda ser establecido junto con los medicamentos necesarios y otros tratamientos para controlar la diabetes y prevenir el daño adicional. La meta es proporcionar a esos con diabetes de una vida más larga y más saludable.

Para detener esta enfermedad debemos comenzar con nuestros niños. Tenemos que cambiar nuestra actitud que siempre hemos tenido para los infantes y los niños de darles de comer con mu-cha frecuencia y en grandes cantidades, de ese modo previniendo la obesidad. Los niños con sobrepeso pronto pasan a ser adolescentes y adultos con problemas graves de salud, no sólo diabetes sino también hipertensión y cardiopatía.

No tenemos que ser víctimas pasivas de la diabetes. Hay mucho que podemos hacer para protegernos nosotros, nuestras familias y nuestros niños. Sobre todo, los latinos podemos ganar la guerra contra la diabetes haciendo ejercicios, comiendo una dieta de grasa moderada, una dieta de bajas calorías, evitando aumento de peso, no fumando, tomando alcohol con moderación, teniendo acceso a buena atención médica.

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