January 22, 1999


El Gobierno de México Adoptó Hoy Una Enérgica Posición

Fuerte reacción del gobierno mexicano ante comentarios de vocero del Departamento de Estado Norteamericano

Por Isaac A. Levi
The Associated Press

MEXICO - El gobierno de México adoptó una enérgica posición ante comentarios de un vocero del departamento de Estado norteamericano de que había sido discutida la situación de los derechos humanos y la rebelión en Chiapas durante un reciente diálogo entre funcionarios de ambos países.

Ayer, en Washington, el vocero del departamento de Estado James P. Rubin elogió las reformas políticas y electorales en México. Indicó sin embargo que funcionarios norteamericanos y mexicanos realizaron una reunión la semana pasada en la cual fueron discutidos muchos de los temas planteados en un reciente informe del grupo de defensa de los derechos humanos Human Rights Watch, con sede en Nueva York.

Sin embargo, anoche, la Secretaría de Relaciones Exteriores de México dijo que "en ningún momento" en el curso de esa reunión efectuada en Washington los días 11 y 12 de enero, "se hizo referencia al informe de Human Rights Watch sobre México".

Rubin dijo que durante el diálogo, funcionarios estadounidenses discutieron programas de adiestramiento para mejorar la eficacia del poder judicial mexicano y para profesionalizar a la policía y al ejército.

Pero la cancillería mexicana indicó que "en ningún momento se discutieron (esos) programas de cooperación".

Rubin dijo que "alentamos al gobierno de México a continuar las investigaciones y procesos de otros detenidos" y a continuar "sus esfuerzos en ese área a fin de reiniciar conversaciones con los insurgentes en Chiapas".

Pero, según el gobierno de México, "en ningún momento funcionario alguno del Departamento de Estado `exhortó' al Gobierno de México a `continuar sus investigaciones y procesos judiciales'-- y mucho menos `a reiniciar' sus conversaciones con los rebeldes de Chiapas-- ya que es bien conocido que el gobierno del presidente Ernesto Zedillo ha reiterado en numerosas ocasiones que se trata de un tema que sólo compete a los mexicanos".

Según la cancillería, lo que se discutió en la reunión fueron problemas que afectan a mujeres y niños, la protección de los derechos de los trabajadores mexicanos que emigran a Estados Unidos y "el tráfico de indocumentados".

La cancillería mexicana concluyó indicando que "el intercambio de información realizado en la ciudad de Washington se ciñó a los temas referidos y de ninguna manera corresponde a lo afirmado por el vocero del Departamento de Estado".

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