January 22, 1999


El nivel de la atención del asma en Estados Unidos está muy por debajo de las normas nacionales

Washington, DC — El año pasado, uno en cada tres niños con asma tuvo que acudir a la sala de urgencias a causa de un ataque de asma, según una encuesta divulgada recientemente.

En la encuesta también se revela que el año pasado, el 41 por ciento de todos los pacientes con asma —o sea, unos seis millones de estadounidenses—fué hospitalizado, tratado en salas de urgencias, o requirió alguna otra atención de urgencia a raíz de su asma. Este hallazgo es uno de varios que sugieren que el país ni siquiera se aproxima a las nuevas pautas oficiales para el tratamiento del asma, y eso, para muchas personas, es claro indicio de que una enfermedad, que en general es controlable, puede estar fuera de control.

Estas conclusiones son preocupantes sobre todo para la comunidad hispana. Según datos nuevos revelados hoy, en reconocimiento del Día Mundial del Asma, la frecuencia de visitas a la sala de urgencias por motivo del asma durante el año pasado fué casi el doble para los hispanos (35%) que para los anglos (18%). Además, en ese mismo período, casi dos veces más hispanos (12%) que anglos(7%) fueron hospitalizados por asma.

La divulgación de los nuevos datos sobre los hispanos con asma coincide con el primer Día Mundial del Asma, un acontecimiento educativo anual en el que colaboran 50 organismos en cinco continentes.

Asthma in America es una de las más grandes encuestas a nivel nacional que se haya efectuado sobre el asma, una enfermedad pulmonar crónica que afecta a casi la mitad de todas las familias norteamericanas. Los investigadores entrevistaron a 2,509 personas con asma, 512 médicos y 1,000 personas del público en general, y les formularon preguntas que abarcaron muchos aspectos de esta dolencia.

El resultado es un perfil muy completo del asma en Estados Unidos: un panorama que revela que el país ni siquiera se aproxima a los objetivos para el asma fijados por el National Heart, Lung and Blood Institute (NHLBI), parte de los National Institutes of Health. Al realizar una comparación punto por punto, se ha demostrado que el asma no se está controlando con la eficacia con que se prevé, a saber:

1. El objetivo nacional: no perder ningún día de estudio ni de trabajo a causa del asma. La encuesta: 49 por ciento de los niños con asma y el 25 por ciento de los mayores de edad con asma faltaron a la escuela o al trabajo por culpa del asma en el último año.

2. El objetivo nacional: los síntomas del asma no deben interrumpir el sueño. La encuesta: casi uno de tres pacientes con asma (el 30 por ciento) se despertó con problemas de respiración por lo menos una vez por semana.

3. El objetivo nacional: mantener niveles de actividad normales. La encuesta: el 48 por ciento dice que el asma limita su capacidad de participar en deportes y recreación; el 36 por ciento manifiesta que el asma limita su esfuerzo físico normal; y el 25 por ciento indica que interfiere con sus actividades sociales.

"Estos son resultados preocupantes y recalcan una vez más lo que ya hemos reconocido como un problema de salud grave en este país", comenta el doctor Miguel José Lanz, Director Médico del Centro de Asma y Alergias de la Red Panamericana de la Salud con sede en Miami. "Nos demuestran que el asma a menudo se trata de forma indebida y que son demasiadas las personas que padecen innecesariamente".

Un motivo de la falta de control del asma, sugiere la encuesta, es la falta de comunicación entre los pacientes con asma y los profesionales de la salud. Si bien muchos de los pacientes les dan a sus médicos calificaciones de primer rango, y la mayoría de los médicos indica que se ajusta a las pautas de tratamiento del asma delineadas por el NHLBI, se observan discrepancias reales entre lo que los médicos y los pacientes dicen acerca de las pruebas de función pulmonar, los tratamientos y los planes de acción escritos.

Asthma in America sugiere que esta "brecha en el tratamiento" revelada por las cifras, se deben en parte a malentendidos muy generalizados entre los pacientes. Por ejemplo, menos de uno en diez pacientes (el 9 por ciento) pudo nombrar por su propia cuenta la causa subyacente del asma (inflamación). La mitad de los pacientes dijo que era posible tratar los síntomas del asma y sus ataques, sin tratar la causa subyacente. De hecho, la encuesta muestra que muchos pacientes con asma toman su medicamento sólo cuando presentan síntomas: el 61 por ciento de los pacientes que tienen inhaladores de alivio rápido dice que los usan por lo menos tres veces por semana —un nivel de frecuencia que según las normas del NHLBI señala la necesidad de aumentar los medicamentos de control a largo plazo. En contraste, la encuesta muestra que menos de uno en cinco pacientes con asma persistente (el 19 por ciento), toma corticosteroides inhalados, los antiinflamatorios que de acuerdo con las normas del NHLBI son "el medicamento de control más efectivo para tratar el asma a largo plazo" entre pacientes que hayan cumplido cinco o más años de edad.

La solución, dicen los pacientes con asma, es más educación: el 71 por ciento opinó que ésta es "una necesidad imperiosa".

Las normas del NHLBI sugieren cinco cosas que pueden hacer las personas con asma para lograr un mejor manejo de su mal:

1. Reducir la exposición a los alérgenos y demás activadores del asma como el humo del cigarrillo, el polen, la caspa de los animales, los mohos, los olores fuertes y otros irritantes;

2. Hablar con el médico acerca del uso de medicamentos de control a largo plazo como los corticosteroides inhalados, con miras a reducir la inflamación de las vías respiratorias, elementos subyacente de los síntomas del asma;

3. Vigilar con regularidad sus síntomas del asma y su flujo máximo;

4. Elaborar un plan de acción que se ha de seguir cuando se sufran ataques de asma;

5. Acudir con regularidad al médico con el fin de medir el progreso y realizar ajustes del tratamiento, según se requiera.

Casi 15 millones de estadounidenses padecen asma y la tasa de preponderancia ha aumentado en un 75 por ciento entre 1980 y 1994. Además, en la encuesta se reveló que casi cuatro de cada cinco estadounidenses (el 77 por ciento) se ven afectados directamente por el asma: la mitad de todos los estadounidenses (el 48 por ciento) tiene a alguien con asma en su hogar o en su familia inmediata; otro 29 por ciento conoce a alguien con la enfermedad.

El Día Mundial del Asma es una campaña conjunta de la Iniciativa Global del Asma y la Sociedad Respiratoria Europea, que cuenta con el coauspicio de numerosos organismos, incluso NHLBI y la Organización Mundial de la Salud. El evento tiene por metas: incrementar el reconocimiento del asma como un problema de salud de alcance mundial, informar a la gente sobre los adelantos cientí-ficos que se están logrando, y lograr la participación del público y de las autoridades pertinentes en la ejecución de programas eficaces para el manejo de la enfermedad. El tema del Día Mundial Contra el Asma en 1998 es: "Ayudémosles a nuestros niños a respirar".

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