January 15, 1999


Encienda una Vela
Padre Thomas J. McSweeney, Director de The Christophers

La Lección de la Iglesia en Penumbras

Durante años varias de mis amistades han insistido en que visite Tierra Santa, la cual dicen que es una experiencia tan profundamente trascendente y religiosa. Y cuando un amigo me contó sobre su reciente visita, también él dijo cuán maravilloso fué —con la excepción de un hecho especialmente desagradable, que no tenía nada que ver con la ansiedad del constante peligro del terrorismo, sino con el inesperado descubrimiento del antagonismo entre los grupos cristianos que cuidan los sitios sagrados.

Mi amigo estaba con el grupo de una iglesia de Washington D.C. y llegaron atrasados a la Iglesia del Santo Sepulcro, el lugar tradicional de la crucificción y resurrección de Jesucristo —en una zona de Jerusalén bajo control islámico. Como había oscurecido cuando llegaron, un policía musulmán que cuidaba la iglesia les dió una vela a cada uno.

Pero notando que había suficientes luces en la iglesia, aunque todas apagadas, mi amigo preguntó, "¿Por qué tenemos que estar tropezándonos en esta oscuridad, a la luz de las velas?" Y el guardia les explicó que los grupos cristianos que usan la iglesia se habían peleado sobre quién debía pagar la cuenta de la electricidad, por lo tanto la corriente eléctrica había sido desconectada para acabar con la disputa. Y al rato el guardia musulmán les pidió, gentil pero firme, que se fueran. Los visitantes protestaron porque en realidad no habían visto mucho, pero el musulmán les explicó que como los grupos cristianos se pelean constantemente sobre quién tiene derecho de abrir y cerrar la iglesia, pues les tuvieron que quitar la llave.

Y a todo esto mi amigo pensó, "Este es el medio oriente, donde hay una necesidad urgente de unidad y hermandad, más que en cualquiera otra parte del mundo. ¡Y los cristianos de esta iglesia dando muestras de tal divisionismo!"

Durante cientos de años, los cristianos se han dividido y han discutido sobre doctrina, teología y autoridad de la iglesia. En una forma increíble, a menudo violenta —y alimentada por la política, la economía, la cultura y las clases sociales— la religión cristiana ha fomentado la intolerancia aún cuando predica la paz.

¿Hay posibilidades de entendimiento? Si. A pesar de las disputas, todavía podemos tener esperanzas; por lo menos algunas sospechas y hostilidades se han ido desvaneciendo. El Espíritu de Dios está trabajando a través de comuniones religiosas que anhelan la unidad prometida en las Sagradas Escrituras. En 1995 el Papa Juan Pablo II publicó una encíclica sobre ecumenismo (la unión de los cristianos), recordándonos que, "Jesús mismo, en la hora de su pasión, rezó `que todos sean uno' (Juan 17:21). Esta unidad, que el Señor ha depositado en su iglesia, en donde desea abrazar a todos, no es algo agregado sino que está firme en la misma esencia de la misión de Cristo". Este año se ha logrado un acuerdo histórico entre luteranos y católicos, poniendo fin a censuras que se han hecho mutuamente sobre la fe, sobre hechos y justificaciones, desde los días de Martin Lutero.

No es sólo entre cristianos que existe un renovado sentido de respeto interreligioso. Tanto en el medio oriente como en Irlanda del Norte, a pesar del odio y el terror, la esperanza de paz y unidad se niega a extinguirse. Tropezando en la oscuridad, llevando pequeñas velas, puede ser un símbolo perfecto de dónde nos encontramos. Con la ayuda de Dios, la luz crecerá y revelará los rostros de los hijos de Dios—nuestros hermanos y hermanas.

Para obtener una copia gratis de ECOS Cristóforos S-180 "Religiones del mundo", escriba a The Christophers, 12 East 48th Street, New York, NY 10017.

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