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January 28, 2000
Por Lourdes Baezconde-Garbanati, PhD, MPH, MA
Grupo Hispano/Latino de Educación sobre el Tabaco
Imagínese la sensación de manos agarrándole firmemente por el cuello, extrayéndole lentamente el aliento. Las manos aprietan cada vez más, hasta que por fin usted se libera y se esfuerza por respirar hondo. Esto es lo que le sucede a un niño con asma.
"El humo del tabaco es uno de los principales `provocantes' del asma", afirma Luis Pacheco, M.D., director médico en California Hospital Medical Center y corresponsal médico para KMEX-TV de Univisión en Los Angeles. "Es importante para todos nosotros, para usted, sus familiares y amigos, proteger a nuestros niños y mantener el aire que respiren libre del humo del tabaco".
Los bebés nacidos de madres que fuman durante el embarazo tienen más probabilidades de ser prematuros y de poco peso. Se enfrentan a una mayor tasa de Síndrome de muerte infantil repentina o muerte de cuna. Tienen más probabilidades de presentar daño cerebral que puede resultar en problemas del comportamiento, hiperactividad y discapacidad del aprendizaje.
"Es crucial que las mujeres fumadoras dejen de fumar incluso antes de considerar quedarse embarazadas", manifestó Pacheco. "Las mujeres que dejan de fumar les dan a sus hijos una oportunidad mucho mejor de tener vidas sanas".
Los padres deberían dejar de fumar también porque el humo de segunda mano afecta a los niños una vez nacidos. El efecto del humo del tabaco en los pulmones en desarrollo no debe ser menospreciado. Cuando enciende un cigarrillo, el humo no filtrado puede empeorar el asma de un niño o aumentar su probabilidad de desarrollar asma. Los niños que respiran humo del tabaco tienen más probabilidades de padecer bronquitis y pulmonía. En California, el humo de segunda mano da como resultado la muerte de unos 120 niños de Síndrome de muerte infantil repentina (SIDS por sus siglas en inglés) y más de 188,000 visitas a médicos cada año por parte de niños con infecciones del oído medio, según la Agencia de Protección Ambiental de California.
Fumar es destructivo para todos los miembros de la familia. Causa cáncer, enfermedad del corazón, enfisema y asma. Cada año en los Estados Unidos, el uso del tabaco afecta alrededor de 430,000 familias que han perdido a un ser querido debido a la adición al tabaco.
Existe ayuda gratuita disponible para fumadores que deseen dejar de fumar, por parte de la Línea de Ayuda al Fumador de California. El personal profesional de la misma proporciona ayuda personalizada por teléfono, envía materiales impresos con información sobre cómo dejar de fumar y envía a los fumadores a programas de cese del hábito de fumar en su área. Esta Línea de Ayuda es gratuita y puede contactarla llamando al 1-800-45-NO FUME. Hay consejeros que hablan español dispuestos a ayudarle.
Los niños se merecen un ambiente saludable libre del peligroso humo del tabaco.
Lourdes Baezconde-Garanati, PhD, MPH, MA es Profesora Auxiliar para Investigación en Medicina Preventiva en la Universidad del Sur de California, y Directora del Grupo Hispano/Latino de Educación sobre el TAbaco (H/LaTEN), un proyecto a nivel estatal que se propone educar a la comunidad latina sobre los peligros del uso del tabaco y la prevención del uso del tabaco entre los menores de edad.