January 28, 2000


Los Venenos De La Puerta De Al Lado - Indígenas Mistecos Encuentran Hogar Próximo A Un Emplazamiento Superfund

Por Mary Jo McConahay
PACIFIC NEWS SERVICE

MALAGA, CA - Lejos de casa, un muy unido grupo de indígenas Mistecos ha descubierto que vive al lado de un vertedero de residuos tóxicos.



21-year old Olimpia

Los indígenas, mano de obra en alquiler para las cosechas de arriba a abajo de la costa del Pacífico, se encuentran atrapados entre jugadores más grandes, incluyendo Chevron Oil, la Agencia de Protección Ambiental (EPA), y agencias del gobierno local.

"No sabíamos nada de esto cuando vinimos", dice Margarita (32), quien pidió que sólo se la identifique por su primer nombre.

Unos 50.000 Mistecos han llegado para vivir y trabajar en la costa del Pacífico en años recientes, huyendo de la deforestación que ha destrozado su vida en Oaxaca. Los indígenas Mistecos son hoy la columna vertebral de las cosechas que van desde las uvas y melones aquí en el Valle Central de California hasta las bayas de Oregon. Con todo, permanecen prácticamente invisibles y, en general, carecen de la educación y herramientas cívicas necesarias para entablar relación con las autoridades.

"Nos dicen algo y nosotros nos quedamos allí mirando", dice Margarita. "Gente como nosotros no tiene el tipo de palabras que hacen falta en estos casos", agrega una vecina de 54 años, Silvina.

Las Traileres están compuestos por unos 40 viejos remolques y diez modestas estructuras de madera en un área escasamente poblada dos millas al sur del próspero Fresno (de una población de 600.000 habitantes), en medio de depósitos de chatarra y una planta de fertilizantes. Lindando por el sur se encuentra el solar de casi 3 hectáreas de Purity Oil Company, hoy en bancarrota, donde Chevron y algunas otras 150 compañías y agencias gubernamentales vertieron residuos tóxicos, líquidos aceitosos y fango por 40 años.

En la actualidad propiedad del estado, la EPA declaró este solar como uno de los sitios destinados a limpieza bajo la calificación de Superfund, por primera vez 17 años atrás. Hace apenas dos años -tras haber sido demandado por la EPA- Chevron, en un acuerdo secreto con otras partes responsables, tomó la iniciativa de liderear la multimillonaria limpieza.

Este proceso está hoy retrasado debido a la necesidad de tomar decisiones con respecto a la comunidad. Chevron quiere que algunas familias Mistecosas se muden temporalmente para hacer sitio para el equipamiento de limpieza. Defensores de los Mistecos dicen que todos debieran ser realojados. Los Mistecos no quieren moverse lejos de sus conexiones de trabajo, o dividirse. Han traído consigo una ética de vivir en grupo que proviene de la gran proximidad existente en los pueblos que dejaron atrás.

Una gallina y pollitos recién nacidos estorban el paso en el patio de tierra fuera del remolque de 25 pies - comprado de segunda mano por 6.000 dólares en l993 - donde vive Margarita con su marido y cuatro chicos. Por allí cerca se encuentran los restos de flores de una fiesta reciente y un altar al aire libre con una estatua de San Miguel, patrón del pueblo del cual provienen la mayoría de los residentes.

Matorrales de yerba santa y plantas de guaje florecen en los patios, traídos como semilleros en el largo viaje desde Oaxaca para proveer hojas medicinales y sabores familiares. Chiles, tomates y rábanos crecen en los jardines, a pesar de las advertencias de los defensores de los trabajadores agrícolas de que el suelo puede estar contaminado.

Los residentes dicen que cuando llueve el agua se junta en la calle de tierra, huele mal y brilla "con colores" de una forma que no es natural. "Pero no puedes mantener a los chicos lejos de los charcos", dice Margarita con resignación.



Todo lo que separa a los residentes del desperdicio tóxico es un cerco.

Durante años tras el cierre del vertedero en l974, los niños jugaban allí, sin que mediara valla alguna. En l981, exámenes rutinarios de salud en el área llevados a cabo por la clínica de Fresno Sequoia Community Health Foundation, encontraron una incidencia extraordinariamente alta de sangre en la orina, y un "un número significativo de alumbramientos de bebés muertos que levantaron una bandera roja", recuerda Esther Padilla, trabajadora social de la clínica en ese entonces.

Se alertó a agencias municipales y funcionarios estatales, y la EPA hizo su aparición. Reportó que las muestras de suelo del solar contenían "concentraciones significativas de PCBs [bifenil ploriclorinado], plomo, cobre, zinc, y varios orgánicos volátiles", y que una "desconocida sustancia fangosa está rezumando de las áreas de relleno", habiendo penetrado en propiedades adyacentes.

A esto no sucedió ninguna limpieza importante, y para l992 otro informe de la EPA listaba "contaminantes preocupantes", incluyendo benceno, tolueno y xileno, pesticidas y arsénico. Mientras tanto, indígenas de lengua Mistecos comenzaban a desplazar a los que habían vivido en el parque de remolques en l982. Los comunicados de las autoridades a los residentes del parque menguaron, y luego desaparecieron.

En l998, defensores de los trabajadores agrícolas e indígenas descubrieron la historia de Los Traileres. La falta de acción refleja el hecho de que los residentes "son indígenas de México sin poder o manera alguna de realizar sus deseos", dice Luke Cole, Director de Justicia Ambiental en la organización sin fines de lucro California Rural Legal Assistance Foundation.

La fundación está buscando que los residentes sean realojados de forma permanente, con EPA pagando los costos, a ser reembolsados posiblemente por las compañías en falta. El vocero de Chevron, Edward Spaulding, dijo que la compañía podría aportar 100.000 dólares hacia un realojamiento permanente - una cifra que los abogados de los derechos de los indígenas descartan como completamente inadecuada.

Para Chevron, dice Spaulding, el realojamiento es "parte de un problema más amplio de política pública" - el tema de si la gente debiera estar viviendo allí o no - mejor manejado por el condado de Fresno.

En Los Traileres, la preocupación por las toxinas se mezcla con la duda de irse en absoluto. Los espacios cuestan alrededor de 150 dólares por mes, y son muchos los que no pueden gastar más que eso en alquiler.

Por otra parte, las grandes familias viven muy próximas, un hábito que no se adapta bien a la ciudad. "Mis padres no pueden mudarse porque, con mis abuelos y hermanos, somos nueve", dice una mujer de 21 años llamada Olimpia.

El director de campo de la Fundación CRLA en Fresno, Ephraim Camacho, remarca que los residentes poseen sus propios remolques, y prefieren vivir en grupo. "Separarse es devastador para ellos. Tienen miedo de tener que vivir en un complejo de apartamentos, y no quieren mezclar sus chicos con las pandillas".

Rose Marie Caraway, gerente del proyecto de remediación de EPA para el solar de Purity, dice que los Mistecos quieren quedarse porque "(H)ay una predisposición en América a ser propietario de la vivienda, y eso es lo que ellos están haciendo: yendo tras el concepto, independientemente de la estructura". Caraway agrega: "Y están viviendo dentro de sus propios medios".

Caraway, Spaulding y fuentes del condado de Fresno afirman que no hay peligros para la salud en el emplazamiento de Purity. Un capa protectora parcial de cemento ha sido colocada en el sitio, los pozos que podrían sacar agua del acuífero inferior se han cerrado, y los materiales tóxicos están "fijos en el terreno y no migran", en palabras de Spaulding.

No ha habido ningún estudio detallado de salud de los residentes de Los Traileres, pero éstos pagan un alto costo emocional, preguntándose simplemente cuán próxima es su conexión con las toxinas de al lado. Un cáncer ha destruido parte de la estructura de la nariz y boca de Olimpia, y lleva un parche donde los doctores extirparon un ojo afectado.

Cerca del altar de San Miguel, el primo de Olimpia, Sergio (26) alzaba un niño de 2 años llamado Erwin para mostrar las cutículas ennegrecidas de los dedos de manos y pies, lo cual los doctores, dice, no pueden explicarse. El mismo Sergio tiene tres dedos en los que las uñas no han crecido por dos años, y una erupción en la piel de larga data.

Tales condiciones podrían tener muchísimas causas, pero en una comunidad que siente que tiene muy poco control sobre su destino inmediato, Sergio piensa lo peor. "Qué otra cosa podría estar causando esto más que los venenos de aquí al lado?"

(*) Nota de la traductora: "Superfund" es una designación federal utilizada para calificar suelos industriales altamente tóxicos.

Traducción al español: Lucrecia Miranda

La editora de Pacific News Service Mary Jo McConahay ha escrito sobre la diáspora de los Mistecos en México y Estados Unidos. McConahay escribe para New California Media, una colaboración de organizaciones étnicas de prensa de PNS. NCM puede encontrarse en la telaraña mundial en el sitio www.NCMonline.com.

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