January 28, 2000


Estudio de UC Irvine Beneficiará a Niños de Ambos Lados de la Frontera

Irvine — Un proyecto de investigación en la Universidad de California en Irvine sobre los peligros de envenenamiento con plomo a que están expuestos los niños en Tijuana culminó con el establecimiento de programas públicos de salud que beneficiarán a niños de ambos lados de la frontera. Con una tasa de migración de Tijuanenses que se calcula en 27%, los investigadores creen que el programa podría reducir también el riesgo de envenenamiento con plomo entre los niños migrantes que vienen a Estados Unidos.

El estudio, que evaluó a 1,719 niños de Tijuana, encontró que casi el 11%—alrededor de 37,000 niños— tenían niveles peligrosos de plomo en la sangre, principalmente a causa de vasijas de barro y cazuelas vidriadas o barnizadas, de uso común en México. Esto motivó a los investigadores a trabajar con médicos y funcionarios gubernamentales mexicanos para desarrollar un extenso programa de prevención, diagnóstico y tratamiento del envenenamiento con plomo.

Una vez que se identificó a los niños con altos niveles de plomo, enfermeras y médicos visitaron sus hogares para aconsejar a los padres sobre cómo reducir el plomo en el hogar. Cambiaron también artículos de barro que se sospechaba contenían plomo en el vidriado por otros que no presentaran ese riesgo.

"Nuestra meta inicial era determinar hasta qué punto el plomo representaba un problema serio a la salud pública", indicó Jonathon Ericson, presidente de análisis y diseño ambiental del Colegio de Ecología Social, quien junto con Dean Baker, director del Centro de Salud Ocupacional y Ambiental y Ericson, de UC Irvine estu-vieron a cargo del estudio. "Pero luego decidimos también crear un sistema sostenible en el que la ciudad de Tijuana pudiera continuar vigilando, previniendo, diagnosticando y dando tratamiento para el envenenamiento con plomo", dijo.

Al examinar a niños entre 1½ y 6 años de edad, se encontró que los niveles de plomo en la sangre eran el doble del que se había hallado hace 5 y 10 años en niños en Estados Unidos. Pero mientras que en los niños estadounidenses se ve una reducción en los niveles de plomo al ir creciendo, tales niveles permanecen constan-tes o aumentan con la edad en los niños examinados en Tijuana.

En los niños, la presencia crónica de plomo en la sangre, aún a niveles bajos, "puede afectar su funcionamiento intelectual, así como su habilidad de poner atención y de aprender. Además los niños pueden padecer de más enfermedades y ser más hóstiles o violentos", precisó Baker.

Baker y Ericson encontraron que los factores más fuertemente asociados a niveles altos de plomo en la sangre son la clase social y el cocinar en ollas de barro. Se halló que las madres que solo asistieron a la escuela hasta el sexto año y que usan vasijas de cerámica para cocinar tienen hijos seis veces más propensos a tener envenenamiento con plomo.

Si las cazuelas y ollas de barro vidriado no se calientan lo suficientemente al fabricarlas, el plomo no queda bien recocido o templado en el barniz, y al guardar o cocinar alimentos en la vasija, el plomo se desprende y pasa a los alimentos o bebidas.

Algunos investigadores consideran que los remedios caseros que contienen plomo, como azarcón y greta, contribuyen al envenenamiento con plomo. Ericson y Baker, por su parte, hallaron que la medicina homeopática que tradicionalmente se practica en México es de uso más generalizado en comunidades estadounidenses cerca de la frontera, pero no tanto en Tijuana.

Otra posible fuente de contaminación, según los investigadores, son los animales domésticos que al entrar y salir constantemente de la vivienda pueden au-mentar los niveles de plomo al que están expuestos los niños. Otros hallazgos indican que el tiempo que pasan los pequeños fuera del hogar, por ejemplo, en guarderías, puede protegerlos contra una mayor exposición al plomo.

"Más de 1,000 profesionales, en salud pública en Tijuana, inclusive 205 médicos, enfermeras y especialistas en epidemiología, han sido entrenados en la prevención del envenenamiento con plomo", precisó Ericson. Ha quedado así establecido un equipo promotor de la salud que instruye a las familias sobre la prevención de este serio problema, reúne y analiza muestras ambientales y da seguimiento en casos de niños con niveles altos de plomo en la sangre.

Gracias a fondos otorgados por al Agencia de Protección al Ambiente (EPA) y los Centros para Control de las Enfermedades de EE.UU. (CDC), y a contribuciones adicionales, no monetarias, del estado de Baja California y la ciudad de Tijuana, el nuevo equipo promotor cuenta con materiales educativos para el público sobre la prevención del envenenamiento por plomo; para los médicos, sobre diagnóstico y tratamiento; y para empleados, sobre la seguridad en el lugar de trabajo.

Actualmente, en la fase final del estudio, los investigadores determinarán el índice de riesgo a la salud por zona geográfica en Tijuana, según un análisis de muestras del suelo. El reporte completo será presentado a la EPA y al 1 CDC, así como a la ciudad de Tijuana y al Departamento de Salud Pública del estado de Baja California.

Regrese a la Portada