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February 18, 2000
Los padres siempre han tenido mi admiraciónpor supuesto, sé lo que es ser hijo y hermano, pero no conozco la experiencia de criar hijos. Pero aún así, por lo que veo y, especialmente, lo que oigo, la comunicación es el mayor desafío constante.
Mientras el tiempo le pone un tono nostálgico a los recuerdos, los adultos miran al pasado y se preguntan, "¿por qué los hijos no pueden ser como éramos nosotros?" hoy día no cabe duda de que los adolescentes son más abiertos que las generaciones anteriores y menos dispuestos a obedecer sin cuestionar. ¿Pero eso quiere decir que estamos criando a jóvenes desafiantes y maleducados? Pienso que no.
El hecho es que para ellos es natural cuestionar y probar las reglasparece haber sido siempre parte del proceso de crecimiento. Como dijo una vez un padre, "se podría sugerir que las discusiones son parte de las tareas de un adolescente". Al final, con la atención y paciencia de los padres, y los esfuerzos de los hijos, la mayoría de los jóvenes llegan a ser adultos responsablestal como les pasó a sus padres.
Es por eso que muchos profesionales que trabajan con padres y adolescentes prefieren no ser alarmistas, y desarrollan nuevas estrategias para tratar con las dificultades de ser adolescentes. Por ejemplo, en su libro "Los 10 Mejores Regalos para su Adolescente" (10 Best Gifts for your Teen). Patt y Steve Saso afirman que cuando el joven comete un error los padres normalmente los castigan. Esto causa resentimiento e invita a la rebelión. En cambio, estos autores indican que se puede aprovechar la oportunidad para tornar algo negativo en positivo. En lugar de decir, "vete a tu cuarto y piensa lo malo que has hecho", tratemos de decir, "vete a tu cuarto, y piensa cómo podrías hacerlo diferente la próxima vez, para que no vuelva a ocurrir". Transformar el error en una oportunidad para crecer, ayuda al joven a aprender a resolver problemas.
En su último libro "Cansado de discutir con su hijo?" (Tired of Arguing with your Kid?), la escritora Dolores Curran nos da algunas respuestas creativas a las quejas y acusaciones de los adolescentes; respuestas que nos pueden ayudar a evitar algunos de esos enfrentamientos diarios. La escritora nos advierte que "estas respuestas" no deben usarse en forma sarcástica o maligna, sino en tonos de comprensión, preocupación y humor. He aquí algunas de ellas:
Algún día tendrás la suerte de tener un hijo tan digno de cariño como tú.
Gracias por compartir eso con nosotros. El ser padre es un proceso de aprendizaje, y tu contribución nos ayuda.
¿Cómo resolverías esto, si tú fueras yo, y yo fuera tú?
Tienes razón. Yo no te entiendo, pero no dejo que sea un obstáculo en mi amor por ti.
¿Vale la pena pelear por este problema? Miremos primero ese punto.
Dolores Curran también nos da una lista de frases que los jóvenes detestan oir: "¿Cuántas veces tengo que repetírtelo?" "Esto me lastima más a mí que a ti". "Cuando yo tenía tu edad...."
Las palabras tienen el poder de ser armas de guerra o instrumentos de paz. En una forma u otra, lo que usted diga influirá a un joven... y a toda una generación.
Para obtener una copia gratis de ECOS Cristóforos S-195 "Por nuestros niños", escriba a The Christophers, 12 Easte 48th Street, New York, NY 10017.