December 31, 1998


Hispanic Radio Network/La Red Hispana
LA COLUMNA VERTEBRAL
El Soporte Informativo Para Millones de Hispanos
Por Javier Sierra

Una Historia de Amor de Corazón

La Biblia nos dice que la fe mueve montañas. Pero el amor las puede hacer desaparecer. Y si no me creen, les voy a contar una historia que hace palidecer a la mejor literatura navideña. Porque esta historia es real. Es la historia de una niña con un enorme corazón y una madre con unas imparables ganas de vivir.

Voy a hablarles de dos seres humanos que a fuerza de valentía y amor le ganaron una carrera imposible a la muerte. Todo empezó la víspera de Navidad de 1996, en el pueblo hondureño de Sonaguera, al norte del país. Leydina Henríquez acababa de tomar la decisión más importante de su vida. El estado de salud de su hija de ocho años Keysi era desesperado. La niña nació con un defecto congénito en el corazón conocido como "soplo cardiaco", causado por seis agujeros en los ventrículos. Este tipo de lesión, en países como Honduras, se considera una sentencia de muerte al no existir los medios ni los doctores capaces de operar con garantías de éxito.

Fué entonces cuando Laydina decidió jugarselo todo a una carta, y juntas emprendieron su increible viaje a EEUU, donde si existían médicos y hospitales para tratar a Keysi. Sin visados, con poco dinero, ligera de equipaje pero con la pesada carga de la responsabilidad, esta mujer heroica partió hacia el norte empujada por la irresistible fuerza que da el instinto materno. En autobús o a pie, las dos lograron cruzar Guatemala de un lado a otro. En el estado mexicano de Chiapas, los peligros se multiplicaron con el frío y el conflicto de los rebeldes zapatistas. Y después de más de tres meses de odisea, entraron clandestinamente en EEUU por Texas, donde todo pareció venirse abajo al ser arrestadas por el Servicio de Inmigración y Naturalización (SIN).

Lo que vieron las autoridades fué realmente trágico. Keysi estaba descalza, con los pies llenos de llagas por la caminata, y en estado crítico porque a mitad de camino se le terminó la medicina para controlar la presión arterial. Pero con un angel de la guarda incansable y una madre imposible de derrotar, Keysi superó ese obstáculo también. Las autoridades se apiadaron de ella y permitieron que fuera hospitalizada en Brownville, Tejas.

El destino acabó trayéndolas a Washington, DC, donde la Fundación Marcelino Pan y Vino consiguió reunir los fondos necesarios para que Keysi fuera operada. Al mismo tiempo los abogados José Pertierra y Jay Marks lograron derrotar los intentos del SIN de deportarlas amparándose en el hecho de que si Keysi regresaba a Honduras sería una sentencia a muerte.

Dos años han pasado desde que madre e hija comenzaron su asombrosa aventura americana, una aventura que no ha terminado. Leydina volvió a casarse y tiene otra hija. Pero su esposo tampoco tiene permiso de trabajo, y con su salario no puede cubrir los gastos médicos de Keysi. Sólo en medicinas la cuenta de la farmacia se eleva todos los meses a $80. Además, pese a que incluso el congresista Luis Gutierrez, D-Ill., intervino personalmente para lograr la residencia de ambas, el Congreso la rechazó. Y hasta el 24 de marzo no volverá a revisar este caso.

Es por ello, que la incertidumbre reina sobre las vidas de esta maravillosa familia. Leydina dice que a pesar de las dificultades, está profundamente agradecida a las muchas personas que les han ayudado a permanecer en EEUU y tratar médicamente a su hija. Pero hasta que se aclare su situación legal, el futuro sólo depara interrogantes para Leydina y Keysi.

Con un amor incondicional, Leydina ha logrado hacer desaparecer montañas de dificultades. Pero incluso ella necesita ayuda. Le ofrecemos la oportunidad de ponerse el gorro de Santa Claus llamando a la Red Hispana al 1-888-787-2346 para ofrecer su contribución o su apoyo a la familia de Leydina. Es todo por un buen corazón.

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