
December 4, 1998
College Station Una temporada más larga de compras navideñas no significa necesariamente que va a ser más beneficiosa para los minorístas, según un profesor de mercadotecnia de la Universidad Texas A&M.
"Están tratando con mucho ahínco que esta sea la mejor temporada para las ventas y la manera de hacerlo es alargando la temporada", dice James McNeal, refiriéndose a tiendas y fabricantes.
"Pienso que hemos visto, y veremos, un apresuramiento de la temporada pero no creo que va a tener el resultado que esperan los minoristas".
McNeal dice que prolongar la temporada de compras puede tener un efecto adverso, porque es posible que los consumidores vean las decoraciones y las exhibiciones como un esfuerzo de los minorístas para animarlos a gastar más dinero del que tienen.
"Una cantidad pequeña del mercado, quizás un 20% de los clientes, podrá gastar un poco más de lo que había planeado", dijo. "Pero la mayoría de los consumidores no lo harán. Quizás los minorístas se están poniendo fuera del mercado".
McNeal dijo que a la mayoría de la gente no le importan los minorístas de todos modos y que ir a comprar golosinas, disfraces y víveres a tiendas ya decoradas para la Navidad sólo empeora la situación, especialmente para padres con hijos pequeños que pueden confundir las fiestas.
"La mente de los niños empieza a funcionar en dos canales y empiezan a pedir cosas para Navidad, a lo que los padres tienen que responder `Es posible que Santa Claus te lo traiga', aunque eso no haya sido el motivo para ir a la tienda".
"Esto no sólo causa confusión en padres e hijos, sino que provoca discordia y desacuerdos".