
December 17, 1999
Encienda Una Vela
Padre Thomas J. McSweeney, Director of The Christophers
La imperecedera obra maestra de Cervantes, Don Quijote esa incisiva historia del hombre de la Mancha que enfrentó todo obstáculo, hasta molinos de viento, mientras defendía la decencia concluye con la exhortación, "que esta historia le sirva de prueba: ¡Con el tiempo, la virtud triunfa, la verdad siempre prevalece!"
Es un llamado a todo el que lucha con el dilema ¿optar por el camino largo o el corto? Muy pocas veces lo valioso surge en forma íntegra y perfecta, en un instante. Es más común que sea el resultado de una labor continua y atención a los detalles. Lo duradero nunca nos llega rápido. Requiere paciencia. Cortando camino, nunca se ha logrado nada realmente significativo.
Los quijotes de todas las épocas se han probado a sí mismos y a sus causas, en la batalla que inevitablemente llega a quienes optan por el camino largo. En nuestros días, personas como Nelson Mandela, Menachem Begin y el rey Hussein de Jordania ofrecen ejemplos personales del precio, y también la recompensa, de la perseverancia en la política y el servicio público. A esa lista yo agregaría al presidente de Argentina, doctor Carlos S. Menem.
Desde el principio de su vida política, su lucha ha sido en defensa de la dignidad humana y la protección de los derechos humanos, especialmente los derechos de quienes no se pueden defender por si mismos incluyendo quienes están encarcelados, los pobres y hambrientos, y los que aún no han nacido.
Abogado de profesión, fue encarcelado en la década del 50 por defender a prisioneros políticos. Pero se decidió a continuar la lucha en salvaguarda de los principios éticos y morales en los que creía. En 1973 fue elegido gobernador de la provincia de La Rioja y gobernó durante tres años hasta que un golpe militar lo sacó del gobierno. Negándose a capitular en su compromiso por una democracia legítima, fué encarcelado por cinco años. El gobierno democrático fue restaurado en 1983 y el Dr. Menem fue nuevamente electo gobernador por dos períodos. Luego llegó a ser presidente de la Argentina en 1989 y reelegido en 1995.
Una piedra angular de su presidencia es la defensa de la vida y la familia. Cree firmemente que la vida es un don de Dios, y que los humanos la transmitimos por mandato divino. Nosotros no somos los dueños o los productores de la vida, sino a sus custodios. El derecho a la vida no es un tema relacionado a una ideología o religión, sino que es derivado de la naturaleza humana.
Cuando recibió el premio "Path to Peace" 1999 (el sendero a la paz), otorgada por la Misión Permanente del Vaticano ante las Naciones Unidas, el doctor Menem dijo: "Mi tierra seguirá proclamando con orgullo y a los cuatro vientos su compromiso con la causa de la vida. Cuando rechazamos las violaciones a los derechos humanos, donde sea que ocurran, también condenamos las agresiones contra los débiles e indefensos, y los niños que aún no han nacido".
He aquí un hombre decidido a luchar por sus convicciones. Y ése es el fondo del asunto. Cada decisión tiene dos aspectos: cómo se ve en el momento, y cómo se verá en el futuro. Si nos detenemos a pensar con cuidado, estoy convencido de que la mayoría de nosotros no toma el camino corto.
La única forma de llevar adelante nuestros principios es viendo, no el principio, sino el final del camino. Viendo las cosas, no bajo la luz del tiempo, sino bajo la luz de la eternidad. Pidamos a Dios que bendiga nuestras decisiones con la luz de su verdad eterna e inalterable. Y él nos dará su bendición.
Para obtener una copia gratis de ECOS Cristóforos S-198 "Una cuestión de conciencia", escriba a The Christophers, 12 East 48th Street, New York, NY 10017.