
December 3, 1999
Por Oyamel González
La cascada cae como si fuera mil escuelas de pecesitos acabados de ser soltados por una mano humana ya casi asfixiándose luchando entre la vida y la muerte para alcanzar el río.
Las piedresitas aterradas por la altura y llorando por mamá se fueron rodando abajo como si fueran papas siendo aventadas en el sartén por una esposa enojada porque su marido llegó en la madrugada.
Los pajaritos grises como recuerdos viejos desesperados se estrellan en sus nidos para huir de las lenguas quemantes del vengativo cielo.
Mi mundo se está derrumbando.
¿Dónde estás Tú?
¿Mi Vida?
¿Mi Amor?
¿Mi Todo?