April 23, 1999


Comentario

Las Escuelas Necesitan Oir las Voces de los Padres y las Madres También

Por David Hernández

Hace poco, un amigo me dijo que su hijo estaba llevando a la casa un trabajo de la escuela no satisfactorio, haciendo escenas y molestando a sus compañeros de clase durante sus lecciones. Desconcertado, mi amigo no sabía a quien acudir ni cómo procurar ayuda con estos asuntos.

Después de buscar algunas respuestas, he recopilado una relación corta de formas en que podemos llegar a estar más involucrados en la enseñanza de nuestros hijos. Estas recomendaciones han sido útiles para hallar, no solamente el modo de resolver algunos de los problemas, sino también el modo de ayudar a que nuestros hijos continúen haciendo lo que sea correcto en sus vidas académicas y sociales. Espero que sean tan útiles para ustedes y amigos como lo fueron para todos nosotros, que hemos podido recibir estos consejos:

Hablen periódicamente a los maestros de sus hijos para saber cómo están desempeñandose. Si no pueden reunirse con ellos personalmente o hablarles por teléfono, envíenles una nota con cualquiera de sus elogios o preocupaciones.

Si el horario de trabajo de ustedes se halla en conflicto con las conferencias entre padres, madres y maestros señaladas periódicamente, pidan a los maestros que se reúnan con ustedes a una hora más conveniente.

Para su primera visita, si no están familiarizados con el sistema escolar, lleven con ustedes a un amigo que haya tenido contacto anteriormente con el sistema escolar.

Familiarícense con la escuela y con los reglamentos del aula de clases, así como con las tareas para la casa que sus hijos tengan y cuan a menudo les sean asignadas.

Hagan preguntas a los maestros sobre el adelanto de sus hijos, el modo de llevarse con sus compañeros de aula y cuáles sean sus puntos fuertes y débiles, académicos y sociales.

Den a los maestros un sentido de cómo piensan sus hijos acerca de la escuela, especialmente de sus clases.

Ofrézcanse como voluntarios en las escuelas de sus hijos. Si no pueden hacer esto, animen a otros miembros de la familia o amigos para que se ofrezcan como voluntarios, a fin de demostrar el interés de su familia para que sus hijos se valgan de todas las oportunidades que les brinde su escuela.

Asistan a tantas actividades escolares como les sea posible, incluyendo las "noches de regreso a la escuela", las conferencias de padres, madres y maestros, las representaciones teatrales de la escuela y los acontecimientos deportivos.

Todos nos enfrentamos a obstáculos para involucrarnos de algún modo. Aún cuando el tiempo no sea un obstáculo, podemos ser renuentes a enfrentarnos a un sistema escolar o a los materiales de clase que nos sean desconocidos. Puede que haya una barrera idiomática que nos intimide para hacer una participación mayor. Si usted se halla en la última situación, he aquí algunas indicaciones que pueden ayudarle.

Pidan a la escuela de sus hijos que suministre un intérprete para las reuniones y conferencias escolares, o pregúnteles sobre las clases de Inglés como Segundo Idioma que ofrezca el Distrito Escolar a que usted o los miembros de su familia puedan asistir.

Pidan a la escuela que proporcionen traducciones al español de las tarjetas de informes sobre calificaciones y otros documentos importantes.

La asociación entre los padres y las madres, los maestros, la escuela y el personal administrativo son vitales para crear un ambiente de aprendizaje completo para nuestros hijos. Eso significa que debemos compartir con los maestros los detalles de lo que más les guste a nuestros hijos sobre las escuelas, y significa que debemos compartir con los maestros cualesquiera obstáculos a que nuestros hijos se estén enfrentando.

"A lo dado no se le da fin". En cualquier momento que nos proyectemos hacia otros adultos que estén involucrados en las vidas de nuestros hijos, empezamos a construir una red positiva para proteger e inspirar a nuestros hijos. Cuando nuestros hijos sepan que todos los adultos que hay en sus vidas están trabajando para ayudarles a tener éxito, ellos se sentirán más animados para solicitar ayuda.

Cuando trabajamos juntos, nuestros hijos no se caen a través de las grietas del sistema escolar. Los años de investigaciones efectuadas por el Departamento de Instrucción Pública y otras entidades sugieren que, cuando estamos involucrados, nuestros niños obtienen mejores puntajes en los exámenes y tienen probabilidades mucho mayores de graduarse de la escuela secundaria y de continuar hacia la escuela superior.

Esta es exactamente la clase de éxito que todos esperamos que logren nuestros hijos. Eso llega como la culminación de años de trabajar en equipo entre los maestros, los miembros del personal de las escuelas, y nosotros, como padres y madres.

(David Hernández, maestro de instrucción primaria en el Distrito Escolar Alum Rock, de San José, California, es presidente del Grupo Hispano de la Asociación Nacional de la Educación.)

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