April 23, 1999


Higuita, quiere volver al arco de Colombia

Por: Esperanza Palacio

Arquero que realizó toda su campaña en el Nacional. Considerado uno de los mejores del continente en su puesto. Idolo. Magnífico atajador, y certero ejecutor de los penales. Campeón de Copa Libertadores en 1989, Campeón Colombiano con Nacional en 1994. Titular indiscutido en el arco Colombiano por varios años.

Higuita es un símbolo nacional, se recuerdan entre otras su hazaña del "Escor-pión"en Wembley y su tiro libre ante River en medellín. Un fuera de serie.

Hablamos de José René Higuita.

El mismo del escorpión en el estadio de Wembley.

El que estuvo en la cárcel La Modelo de Bogotá.

El ídolo nacional que padeció y fue crucificado por sus pecados. Y que hoy ha resucitado para alegría de los hinchas del DIM.

Higuita, el de siempre, el de antes, el de hoy y mañana.

Un hombre profundamente sensible, un ser absolutamente especial. Simplemente ¡Higuita!

¿Cómo está René?

"Acá en el Medellín estoy bien anímicamente. En el campo deportivo siempre me he sentido bien. En el plano familiar, muy contento. Soy una persona de motivaciones y todo lo que me está sucediendo alrededor es de mucha motivación".

¿Cuánto tiempo, exactamente, estuvo por fuera de las canchas?

"Siete, casi ocho meses"

¿Y qué hizo en ese tiempo?

"En ese tiempo descansé"

¿Y por qué?

"Porque nosotros somos un producto, no somos dueños de nuestras cartas de transferencia y no podemos decir yo voy a jugar, y juego, sino que tenemos que esperar una autorización. Estaba esperando un permiso del Veracruz, ya que ellos no me iban a hacer contrato, que me facilitaran las cosas para estar en otro equipo. Ellos siempre me encontraron a mí, pero yo nunca los encontré a ellos. Hasta que empecé con el Independiente Medellín y después de mucho tiempo de buscar a los directivos del club mexicano, los encontramos y se hizo el negocio. Pero mire qué curioso, esa transferencia no la hizo el Veracruz, sino el Morelia".

¿Usted sabía que ya su pase era del Morelia?

"No"

¿Y no ha dicho ni hecho nada al respecto?

"Esa plata debe estar guardada. Yo tengo pensado mandarle una carta a la Confederación Suramericana de Fútbol, manifestarles que quedé parado casi ocho meses, que no recibí un solo peso, que me transfirieron del Veracruz al Morelia sin con-sultar y que ahora el Morelia me presta al Medellín y tampoco recibí un solo peso por esa negociación".

¿Ha hablado con la gente del Morelia?

"Para nada. La última comunicación que tuve era que me iban a prestar al Medellín. Hablé con el señor Matías Botellos, del Veracruz. Pero cuando miré la transferencia acá en el Medellín, resulta que no era del Veracruz, si no del Morelia. Eso hay que averiguarlo, protestarlo y cobrar".

¿Cómo está usted hoy futbolísticamente?

"En el fútbol he tenido una escala de rendimiento muy pareja desde los 10 años. Fue pareja de los 10 a los 20 y de los 20 hasta los 30. Ahora tengo 32 años, y estoy bastante bien. Si miramos hacia atrás, los problemas que he tenido han sido por indisciplina, más no por bajo rendimiento".

Higuita y su "Escorpion" realizado en el estadio de Wembley Inglaterra

¿Y ya esa indisciplina se acabó?

"A ver, yo no puedo decir que se acabó, porque para mí, nunca existió.

Siempre he sido un jugador disciplinado. Le decían indisciplina al hecho de que yo no fuera a un entrenamiento, para mí, eso no es una falta a la disciplina, porque yo sentía que no tenía la obligación de ir. Otras personas pensaban lo contrario. Respeté y acaté siempre las decisiones que tomaron. Yo seguí adelante...".

¿La indisciplina era por no ir a un entrenamiento?

"No a uno, si no a varios. Por lo general. Jugábamos domingo, descansábamos el lunes. Jugábamos miércoles, descansábamos el jueves. Yo iba a cada una de las prácticas que citaban, para eso firmamos un contrato. Pero cuando se cita ya por obligación, por el "Loco", por Higuita, que se cite todo un grupo por René Higuita, eso no está bien.

Veo que me están obligando a hacer las cosas y yo soy muy malo cuando se me obliga".

¿Eso fue lo que sucedió en Nacional?

"Dónde más, si yo prácticamente hice mi carrera en Nacional. Jugué más de 14 años. Ahí hice toda mi vida. Mi resumen, lo bueno, lo malo y lo feo sucedió en Nacional. Ahora estoy resumiendo todas esas vivencias a mi manera y como yo creo que es lo mejor".

¿Qué le agradece usted a la vida?

"Le agradezco que a cada momento me dé salud. Que cada día vea un amanecer y que cuando anochece pueda dormir tranquilo para tomar energía para el otro día".

¿Cómo ve el futuro de sus hijos?

"Esperemos, como todo padre, que sea un futuro promisorio, que sea despejado, que sean siempre un ejemplo para la sociedad"

En sus días de descanso, en esos meses inactivo, ¿tuvo algún problema económico?

"Todos tenemos problemas económicos. Pero yo, la verdad, nunca me he preocupado por la parte económica. La base que tengo es que nacimos desnudos y así nos vamos. Le agradezco a Dios que tengo que ponerme en los pies, un par de pantaloncillos, unos pantalones, una camisa. Y hasta de pronto un cachaquito para estar bien presentado. A mí eso nunca me ha faltado. Llegué sin tener una casa, ahora tengo una casita. Llegué sin tener carro, ahora lo tengo. Entonces le doy gracias a Dios. Tengo poco y ese poco que tengo me hace poca falta. Entonces vivo bien, vivo tranquilo. Me han puesto como el más rico del mundo, me han puesto el más pobre del mundo. Pero verdaderamente, sí soy rico, muy rico, porque tengo dos pies, dos piernas, unas manos, tengo fe en Dios. Por eso soy rico".

¿Cree que sus hijos mirarán la vida de la misma manera que usted la mira y la vive?

"Eso es lo que yo espero. Como padre, ese es mi anhelo. Quiero que mis hijos sean lo mejor, sean ejemplo. Esperemos que la vida me ayude a sacarlos adelante".

¿A quién recuerda de su infancia?

"Siempre voy a recordar a mi madre. Porque en medio de la pobreza en que nosotros vivimos, siempre trató de darme la mejor educación. De inculcarme para ser una persona útil, que no fuera conformista, que lo poco que tuviera, lo mantuviera bien. Si tenía el pantalón roto, que fuera remendado y limpio. Me enseñó el comportamiento con las demás personas. Gracias a esa crianza que mi madre me dio, puedo sortear todas las dificultades que me da la vida, que en realidad no son obstáculos, sino oportunidades".

¿Qué otras personas recuerda en su vida?

"A Felipe Pérez, compañero de la selección Antioquia. A toda la gente que está en la cárcel, injusta o justamente. Gente que está esperando que se les dé una solución. A ellos hay que colaborarles. Yo quisiera tener un carné para poder ingresar a todas las cárceles del país para ayudar. Así como lo hice alguna vez, que fui a visitar a ciertas personas a la cárcel y tanto me criticaron. Yo volvería a hacerlo, y hoy quiero ir a las cárceles a ayudar, a ver cómo están los detenidos, qué les falta, qué quieren".

¿Y recuerda a Marroquín?

"Cómo no, si él fue el inspirador de toda mi energía, yo soy por lo que él me inculcó. El nos enseñó sicología del fútbol, sicología del deporte, sicología del ser humano. Nos enseñó qué se siente dentro y fuera de una cancha de fútbol. Cómo jugar bien en el barrio, en el equipo, en la selección. Esas enseñanzas son las que yo pongo hoy en práctica".

¿Y Maturana,?

"Sí, Maturana, Hernán Darío, Aníbal Ruiz. Luján Manera, Alcides Pérez -mi primer técnico-, Jorge, a quien llamábamos el "Marra-no", al "Turrón" Alvarez, a Lorenzo Carrabs, Luis Gerónimo López, Luis Octavio Gómez, Alcides Saavedra. No digo más, porque me tendría que hacer no una, sino 20 entrevistas para llenar muchísimas paginas de agradecimientos. Yo le he citado a Felipe Pérez, a los presos, a mi madre, pero yo dejo en el pasado y en el presente, una cantidad de personas que me ayudaron a salir adelante. Pero no las puedo nombrar a todas".

¿Cómo mira la posibilidad de ir a la Selección?

"Después de mucho tiempo, yo soy optimista, como lo somos todos los que jugamos al fútbol. Pero no soy el indicado para decir si debo ir o no a la Selección. Yo no tengo el poder de decir, René va a la Selección. Yo tengo mi poder futbolístico, nada más. Pero no quiero abusar de ese poder. Este tema me gustaría dejarlo a un lado. Hay una persona a quien le debemos respeto y lo debemos dejar trabajar, es el profesor Javier Alvarez. Todos, periodistas, jugadores y técnicos, tenemos que apoyar a los que él llame".

¿Usted cree que ha sido un privilegiado del fútbol?

"Sí, yo soy un privilegiado, y no sólo del fútbol. Dios me ha dado muchos privilegios tanto en el campo deportivo como afuera. Lo más importante es lo que yo creo, con eso es suficiente porque con eso le voy a dar muchas satisfacciones a los que me quieren".

¿Cuál es la meta ahora?

"Es muy grande, es dar un giro de 180 grados y sacar al Medellín campeón.

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