
April 23, 1999
By José A. Alvarez
Treinta y dos estudiantes de las
escuelas secundarias Hoover y Crawford se dieron cita en la Universidad
Estatal de San Diego la semana pasada para compartir sus experiencias
e ideas sobre conflictos étnicos y religiosos.
El foro estudiantil sirvió como apertura para la Semana de la paz, una serie de charlas y debates sobre la paz global auspiciada por la SDSU. Para poder tomar parte en las discusiones, los alumnos tuvieron que escribir un ensayo explicando su deseo de asistir y qué era lo que esperaban aprender.
La reunión estudiantil estuvo encabezada por la tercia de panelistas expertos en conflictos internacionales. Los mismos guiaron las discusiones de los estudiantes y hablaron con ellos acerca de los problemas étnicos y religiosos que enfrentan diferentes países del mundo.
"A todos nos gustaría vivir en un mundo sin conflictos. Pero la realidad es otra. La violencia étnica y religiosa existe en muchas áreas", dijo a los estudiantes el Dr. Dipak K. Gupta, organizador de la Semana de la paz y profesor de administración pública de la SDSU. "A todos nos gustaría saber como ponerle un alto a los conflictos pero la solución no es fácil".
Sus palabras tuvieron oídos atentos en Juana Palacios, estudiante de la secundaria Hoover. La joven ha vivido en carne propia los efectos de una guerra.
"Mi familia proviene de Guatemala. Durante la guerra civil, mi padre fué secuestrado y nunca más lo volvimos a ver", dijo la estudiante quien quiso participar en el foro estudiantil porque "tal vez compartiendo nuestras experiencias evitamos cometer los mismos errores que nuestros padres".
Para otros estudiantes, su mayor preocupación son los conflictos raciales que se dan entre los diferentes grupos étnicos en sus escuelas, las más diversas de la ciudad de San Diego.
"Creo que es muy importante que los jóvenes podamos hablar sobre los temas que nos afectan a diario", dijo Sandra Sandoval, estudiante de la Hoover. "Creo que entre más interacción haya entre los jovenes las cosas estarían mejor".
El deseo principal de Nicolás Ibarra, estudiante de la Crawford, era aprender como mejorar las relaciones entre sus compañeros.
"Estoy cansado de los comentarios negativos que se escuchan en mi escuela", dijo el joven.
Antes de concluir la sesión los estudiantes se comprometieron a tratar a las personas que los rodean con dignidad y a respetar sus diferencias culturales para poder vivir en armonía.
"Muchos de estos estudiantes son refugiados de países que se han visto afectados por guerras", indicó la Dra. Elsie Begler, directora del Proyecto Educativo de Estudios Internacionales de la SDSU y organizadora del foro. "Los conflictos étnicos y la violencia no son ajenos para estos jóvenes".