
April 9, 1999
¿Cuándo fué la última vez que fué al circo? Se acordará de la troupe de trapecistas, esos acróbatas que vuelan de trapecio en trapecio desafiando la gravedad y los principios de la cordura. También habrá observado que en caso de que la diosa fortuna se duerma, a los trapecistas imperfectos les queda el recurso de la red salvadora.
Poco más o menos así es como funcionan las sociedades avanzadas. Los trabajadores hacen piruetas para sobrevivir y prosperar, y si los planes fallan y caen en el precipicio de la desventura, abajo les espera otra red, llamada beneficios públicos o welfare. Una de esas sociedades era la norteamericana, hasta la reforma de 1996, una ley histórica que encogió dramáticamente la red salvadora. Millones de beneficiarios de repente se vieron obligados a encontrar trabajo en un tiempo determinado, generalmente dos años, antes de perder el cheque del welfare, los cupones de alimentos o las asistencias de Medicaid. La ley se aprobó bajo la premisa de que en EEUU hay igualdad de oportunidades. Casi tres años más tarde es hora de evaluar la efectividad de este sálvese quien pueda, las mujeres y los niños primero de las reformas sociales.
Esta semana, la agencia noticiosa Associated Press (AP) publicó un estudio que en resumidas cuentas dice que los hispanos estamos perdiendo la carrera en esta huída de la pobreza. El informe confirma que el número de beneficiarios de la asistencia pública se ha reducido espectacularmente. Sin embargo, cuando se trata de minorías, como hispanos y afroamericanos, prácticamente en todos los estados de la unión los beneficiarios han aumentado. La disminución general se debe a que la mayoría de los receptores de la asistencia pública eran blancos.
Pero el estudio implica que lo que está consiguiendo la reforma del 1996 es empobrecer aún más a las minorías del país. Los autores del informe califican los resultados de "alarmantes". Por un lado, temen que refuercen los estereotipos raciales que aseguran que "es un caso perdido tratar de ayudar a las minorías". Asimismo, indican que al reducirse drásticamente el número de beneficiarios blancos, el débil apoyo político que recibe el sistema de asistencia estatal podría colapsar.
Lo que más me preocupa es que los políticos demagogos se olviden de los obstáculos fundamentales que impiden a los latinos escapar de la pobreza. El estudio indica que el 64% de los beneficiarios hispanos no completó la enseñanza secundaria, mientras que el 70% de los blancos sí lo hizo. La ignorancia y la prosperidad son como el agua y el aceiteno se mezclan. Sin la necesaria preparación un diploma de high school es cada día menos relevante es impo-sible competir con éxito en el mercado laboral.
Asimismo, el 60% de los receptores hispanos viven en áreas urbanas donde una de cada cinco personas es pobre. En cambio, la inmensa mayoría de los nuevos empleos se crean en los suburbios del país, adonde es muy difícil llegar sin un auto o sin transporte público decente.
Recientemente, el Buró del Censo publicó otro informe que parece contradecir al de AP. El estudio indica que el uso de beneficios públicos ha descendido mucho más entre los inmigrantes que entre los ciudadanos norteamericanos. Por ejemplo, la utilización de dinero en efectivo del welfare descendió un 35% entre inmigrantes y sólo un 15% entre ciudadanos. ¿Será que los inmigrantes han empezado a encontrar buenos trabajos y prosperidad gracias a la reforma de 1996? No, dice el informe. Las razones fundamentales de este descenso son el miedo y la ignorancia. Resulta que la gran mayoría de los inmigrantes temen que solicitar beneficios a los que realmente tienen derecho va a causarles la deportación u otros problemas migratorios. Aquí la causa es otra reforma, la de inmigración de 1996, una de las leyes más confusas e injustas que han salido del Congreso de Washington.
Estos datos hacen aún más obvio que la educación sobre todo la universitaria es la que abre las puertas de la prosperidad, especialmente en unos tiempos en los que a los trapecistas de la vida no nos dejan actuar con red.
¿Ha sufrido las consecuencias de la reforma del welfare? ¿Ha perdido sus beneficios y no tiene trabajo? Le ofrecemos otra red, la Red Hispana, la cual puede referirlo a centros de capacitación y empleo o a conseguir becas para usted y sus hijos. Llame gratis al 1-888-SU-RADIO, es decir, 1-888-787-2346.