Por Israel Ortega
Recientemente el Gobernador Arnold Schwarzenegger metió la pata al sugerir que la mejor forma que la comunidad Hispanoamericana puede aprender el inglés es apagar el televisor de programación en español. Pero ¿por qué la molestia? ¿Será que el Gobernador haya estado en lo cierto?
Casi por instinto respondemos con furia cuando alguien hace de menos nuestra cultura, herencia e idioma especialmente cuando se trata que el que nos insulta no es “uno de los nuestros”. De eso, aparece en el último intercambio entre el Gobernador y un grupo de periodistas Hispanoamericanos. Pero lo que llama la atención es que en este caso, el que insulta, es un inmigrante emigrando en los años 70, de Austria.
Su ascenso de un inmigrante a estrella de cine a su actual posición como Gobernador es asombroso una verdadera historia del Sueño Americano. Y aunque la comparación entre el Gobernador y los indocumentados de hoy que trabajan como obreros no es completamente apropiado, puede que existan paralelos que ofrezcan claves en cómo asegurar que más hispanos realicen el sueño Americano como él lo hizo.
Según el Gobernador, la razón por la cual aprendió el inglés tan rápido es obvio porque simplemente y sencillamente no tenía la opción. O sea, el gobernador no podía elegir en dejar de hablar el alemán poco a poco. El Gobernador se dio cuenta que si iba a poder comunicarse con otros en su nuevo país, tendría que aprender el inglés. No obstante, el Gobernador rápidamente aprendió el Inglés y en poco tiempo empezó a abrir las puertas de las oportunidades.
Sin perdernos en la aberración del éxito del Gobernador Schwarzenneger, no sería ilógico conceder que de alguna forma el conocimiento del inglés tuvo que haberle ayudado en su éxito.
Un observador casual dirá, “Si, el saber el inglés ayuda… ¿y que?” La verdad es que nosotros no tenemos la misma necesidad en aprender el inglés, ni con la misma urgencia como aquellos inmigrantes que emigraron antes a este país. Gracias a nuestra programación en nuestro idioma, podemos disfrutar del noticiero, deportes y la farándula, todo en Español. Es más, podemos disfrutar de la programación Anglo en español con sólo presionar la opción SAP (en la mayoría de televisores). Así que la pregunta es: ¿puede que ésta comodidad nos perjudique?
Ahora, es claro que podemos masticar y caminar a la misma vez Yo soy un ejemplo que esto es posible siendo eficiente en el Inglés y el Español, creciendo en un hogar en el que sólo se habla Español. Sin embargo, los estudios pintan un cuento distinto. Según el último reporte del “Pew Hispanic Study Center” los estudiantes, cuyo idioma natal es el español, son los que más deficientes se encuentran en su conocimiento de matemática y lectura. Los datos no mienten y nos debería hacernos pensar de los hechos.
Sin duda, el Gobernador no nos ofreció la mejor respuesta en cómo asegurar que nuestros hijos sean más proficientes en el Inglés, pero puede que haya descrito la peculiaridad que nos diferencia entre otros inmigrantes. Por necesidad, esos grupos tuvieron que aprender el inglés y sin darse cuenta se asimilaron al país. Eventualmente esos inmigrantes y sus hijos se convirtieron en doctores, empresarios, y hasta políticos.
No debería haber ninguna razón por qué impedir que nuestros hijos no dominen y el Español bien pero sin duda la prioridad tiene que ser el Inglés. Solo así aseguraremos que nuestros hijos aprovechen del sueño Americano, orgullosos de su herencia hispana.
Israel Ortega es un Asociado Principal de los Medios de Comunicación y Prensa en la Heritage Foundation. www.heritage.org