August 18, 2006

¿Es conveniente o no que nuestras hijas adolescentes tengan novio?

Por Doctora Luz

Una de las etapas más difíciles con la que se enfrentan los padres, es la adolescencia, sobre todo cuando nuestras hijas quieren iniciar un noviazgo. En los últimos tres años, he impartido pláticas dirigidas a mujeres adolescentes y a sus madres, acerca de si es necesario tener novio durante la etapa de la adolescencia. Una de las mayores experiencias para las madres, es darse cuenta de que muchas de las hijas reconocen de qué forma negativa puede afectar el noviazgo en sus vidas; pero más interesante es cuando las adolescentes platican el por qué desean tener novio.

El tema del noviazgo en la adolescencia debe ser tratado antes de las hijas conciban la idea de tener novio (entre los once y trece años). Ahora hay hijas que por ellas mismas no son “novieras” (coloquialmente hablando), puesto que están tan involucradas con la escuela que muestran poco –o nulo- interés en iniciar una relación de noviazgo. Pero, aun siendo el caso, es de suma importancia el llevar a cabo conversaciones que versen sobre el tema del noviazgo y las relaciones afectivas y/o amorosas, para así lograr apertura en la comunicación. Si lo anterior no ocurrió de esta manera y las hijas ya tienen novio, es necesario aconsejarlas y establecer un lazo de confianza.

El propósito de este artículo se basa en el hecho de compartir con ustedes algunas sugerencias para iniciar conversaciones acerca del noviazgo en la adolescencia.

1. Hablar con sus hijas antes de tener novio.

2. Establecer reglas de común acuerdo y el por qué: el novio debe estudiar o trabajar, el novio no debe ser un alcohólico o usar drogas, el novio no debe de abusar emocional, sexual o físicamente.

3. Qué edad se recomienda para comenzar un noviazgo.

4. Visitas del novio, horarios y explicar el por qué de estas normas.

5. Cuáles son los comportamientos apropiados que se deben seguir con la pareja y por qué.

6. Hablar si los celos son señal de amor.

7. Saber decir No.

8. Por qué quieren tener novio y cuáles son las ventajas y desventajas.

9. ¿Qué carrera quieren estudiar? ¿A dónde quieren viajar? ¿Cómo se pueden lograr estas metas y de qué manera puede afectar un noviazgo prematuro en la realización de los sueños de nuestras hijas?

En una investigación no publicada en Chula Vista y San Diego, dirigida por la doctora Nieto, se explica cuáles son las razones por las que las mujeres latinas- criadas en los Estados Unidos- logran recibirse de la Universidad con buenas calificaciones, aun siendo de bajos recursos. Los resultados fueron cuatro: Unión familiar, hijas con expectativas altas, responsabilidades dentro de la casa, lo cual era menos probable que las hijas tuvieran novio.

La unión familiar (comer con los padres, platicar de asuntos cotidianos, etc.), influyó en este sentido.

Por otro lado, en dicha investigación, se inquirió acerca de las altas expectativas, es decir, aquéllas a las que los padres se refieren acerca del porvenir de sus hijas, esto es, que creían en su gran capacidad para lograr buenas calificaciones y, por consecuencia, origina que las hijas confíen en su potencial. La responsabilidad, o bien, los quehaceres de la casa asignados por los padres, fueron dirigidos de tal manera que les hacían sentir a las hijas que su cooperación es importante y necesaria. El otro factor que se encontró es que las hijas no le dan tanta importancia al hecho de tener novio: los logros académicos, metas, sueños son de mayor importancia que los novios.

Otras investigaciones observan que, cuando las hijas tienen una buena relación con sus madres, basada en la comunicación y en el afecto, con sus madres esperan más tiempo para tener relaciones sexuales con sus novios.

Al platicar con muchas de las adolescentes, comentaron que la razón por la cual desean tener novio se deriva por el deseo de platicar con alguien que las entienda, que les dé atención y que les infunda cariño.

Como pueden darse cuenta, nuestra responsabilidad (como madres) consiste en el hecho de mantener una buena y efectiva comunicación con nuestras hijas, así como el ser afectuosas. Estos mismos consejos se lo pueden aplicar a sus hijos varones, ya que también ellos son nuestra responsabilidad y atraviesan por las mismas y otras adversidades.

Su amiga,
La Doctora Luz.

“La conversación asertiva, una palmada en el hombro, una caricia que enjugue las lágrimas, son la puerta que da entrada a nuestros hijos y que siempre encontrarán abierta cuando tengan algún problema, de nosotros de-pende que no pierdan la llave”.
Dagmar Weber

Se pueden comunicar con la Doctora Luz María Villanueva González PhD, doctora luz@latinoseminars.com (619) 434-7779.

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